sábado, 9 de marzo de 2013

LA MONSANTO Y EL GRANJERO DE INDIANA


 

Muchos lectores conocerán la Monsanto, la principal multinacional de la biotecnología, cuya especialidad son los OGM, las semillas genéticamente modificadas para los llamados cultivos transgénicos. También vende herbicidas, pesticidas y otros productos químicos para la agricultura, hechos a medida para sus semillas OGM.

La Monsanto tiene muy mala fama, bastante merecida en cuanto hace una constante acción de lobby para introducir los cultivos transgénicos por todas partes; convence a gobiernos y políticos para meterlos con calzador aun donde existe una fuerte opinión pública en contra; donde ya ha conseguido hacerlo en gran escala, persigue implacablemente a quienes infringen el sistema de patentes que ha impuesto a golpe de lobby, con la intención oculta o menos de copar el mercado y hacer a los agricultores dependientes de sus productos.

No es mi intención aquí entrar a discutir sobre la bondad o menos de los OGM. Como mínimo tienen el problema de que reducen la biodiversidad, la variedad de semillas y especies utilizadas en la alimentación, pues tienden a desplazar a las variedades “naturales” esto es las seleccionadas durante milenios por el hombre y a favorecer los monocultivos. Esto es un fenómeno general que no es culpa sólo de los OGM. En primer lugar es responsable el sistema actual dominado por la búsqueda del beneficio como único criterio; por multinacionales que tienen fácil juego para imponer sus intereses frente a gobiernos débiles o corruptos; por el imperio mundial y globalizado de la finanza que impone la lógica del dinero, favoreciendo monocultivos y grandes intercambios internacionales de productos, en vez de una lógica superior desde el punto de vista político, de autarquía alimentaria e intercambios limitados.

Este empobrecimiento es un mal porque la base alimentaria, agrícola, se vuelve más frágil frente a enfermedades, crisis, se acaba dependiendo de unas pocas variedades y los productos químicos son cada vez más indispensables. Todo ello trae como es lógico problemas y peligros para la salud, consecuencias a largo plazo poco previsibles y poco estudiadas. Pero al dios mercado no le interesa el futuro, le interesa el beneficio ahora o en un breve plazo Los daños producidos en el mundo donde vivirán nuestros hijos y nuestros nietos no entran en las cuentas, o si lo hacen su valor descontado en el lejano futuro es insignificante frente el beneficio de hoy. Tener esto en cuenta es precisamente la tarea de la política, de líderes que miren hacia el futuro. Un líder, a diferencia de los payasos y los contables que padecemos como políticos, es capaz de dar al futuro de su nación el mismo valor -o más- que el que da al presente, no un valor descontado o incluso ningún valor, como hace nuestra clase dirigente europea con su actitud infame de Después de nosotros el Diluvio.

Por todo ello el mercado, la economía, no debe dominar sobre la política porque ello significa robar el futuro a nuestros hijos. Pero volvamos a la Monsanto. Uno de los múltiples litigios legales lo tiene con el granjero Vernon Hugh Bowman


El problema es que el granjero compró semillas a la Monsanto y utilizó parte de la cosecha para sembrar. Esto lo han hecho todos los agricultores desde siempre, pero hoy no es ya tan común porque las semillas se suelen comprar ya preparadas.

En el caso de semillas patentadas OGM, la Monsanto desarrolló la tecnología terminator que hacía que las plantas dieran semillas estériles, aunque luego fue abandonada por varios motivos, entre ellos la pésima reacción encontrada. En efecto, era demasiado este afán por controlar totalmente a los agricultores y hacer depender la agricultura de semillas producidas únicamente en laboratorio. De todos modos el objetivo sigue siendo el mismo, a través del sistema de patentes que han conseguido imponer con su acción de lobby, con el que pueden perseguir a los agricultores que en vez de comprarles las semillas utilizan una porción de la cosecha. Algo que desde su punto de vista es necesario para proteger su inversión y sus beneficios, habiendo abandonado la tecnología terminator.

Normalmente la Monsanto se sale con la suya en estos juicios, lo cual no es de extrañar pues –muy banalmente- la ley la escribe quien domina en un cierto momento. Hoy, como es evidente y repetidamente he comentado también en este blog –la serie El Reino del Dinero- quien domina es el poder financiero y las multinacionales, que han fagocitado totalmente la política.

Por tanto, a lo que voy es que no se trata de si el señor Bowman tiene razón o no legal o moralmente –puede ser simplemente un listillo- y tampoco si son buenos o no los OGM, asunto éste que requiere una discusión en profundidad. Los OGM podrían ser la cosa mas maravillosa del mundo, sin efectos colaterales, sin problemas, superiores a las variedades tradicionales en todo, orientadas al interés general en vez de –como lo son en realidad- al beneficio y el oligopolio de pocas multinacionales. Admitamos por absurdo y como hipótesis todo esto.

Aunque así fuera, permanece el problema político y existe una razón implacable, definitiva, por la cual se les debe parar los pies a estas multinacionales; aunque investiguen menos y se perjudique el desarrollo en este campo. Lo que por otra parte no tiene porqué ser un mal; maldita la falta que nos hace llenar el mundo de cultivos OGM.

La razón política para pararles los pies es que no podemos permitir que la agricultura y la alimentación esté en manos de pocas multinacionales. Un sistema así sofoca cualquier libertad, no deja nada ni nadie fuera; pretendiendo controlar la producción agrícola, impidiendo que nadie sea capaz de cultivar de manera independiente, se pretende dar otra vuelta de tuerca, feroz, en la construcción de una tiranía de la que ya vemos demasiados signos, una situación que tiende por su propia lógica a la creación de un entramado de pocas grandes empresas, grupos financieros, que en  último análisis todo poseen y todo controlan.

Es evidente que cualquier veleidad de libertades políticas, públicas, reales, se convierte llegados a este punto en papel mojado. El poder del sistema comunista dependía no sólo de sus aparatos represivos, sino sobre todo de que la única empresa era el Estado, el monopolio absoluto fuera del cual no era posible actividad económica, no era posible trabajar ni ganarse la vida.

Esto ya es bastante malo, pero además es intolerable que pocas multinacionales controlen la agricultura, desde el punto de vista de la soberanía de una nación o de un espacio geopolítico, en nuestro caso de España y Europa. Cuando no tenemos en mano ni siquiera nuestra propia alimentación evidentemente nos tienen cogidos por las pelotas, como se suele decir.

Estas dos consideraciones, independientemente de si los OGM son buenos o malos en sí, me parece que deberían ser decisivas, para un gobierno y unas clases dirigentes dignas de este nombre.

En resumen, por la conservación de la riqueza biológica, por la soberanía alimentaria, porque hay que evitar que unos pocos –en último análisis quien controla la finanza y el dinero, porque todos los caminos terminan allí- tengan el dominio total de la agricultura, por todo ello se impone poner freno a esta gran hidra, que quiere extender sus tentáculos a toda la agricultura mundial y controlar la alimentación de todos los habitantes del planeta.

domingo, 3 de marzo de 2013

AZOTES DE NUESTRO TIEMPO: INTELIGENCIA EMOCIONAL

Esta entrada del blog fue la primera versión para el capítulo correspondiente del libro "Azotes de Nuestro Tiempo" publicado en 2017. Se dejan algunos párrafos como muestra. 




Seguramente el lector ha oído hablar alguna vez de inteligencia emocional. Los libros pululan en librerías y bibliotecas, expertos en autoayuda hablan continuamente de ella, nos la encontramos en inquietantes cursos de formación empresarial impartidos por  instructores ricos en palabras y pobres en contenidos. Todos ellos convencidos de decir algo profundo e importante, de que la inteligencia emocional sea un hito en la psicología y el pensamiento; el mismo término lo da a entender, sugiriendo el descubrimiento de una nueva forma de inteligencia, o un equivalente de ésta, que opera con las emociones en vez de con los conceptos.

[...]

Si todo el discurso sobre la inteligencia emocional parece más bien una moda, con banalidades mezcladas con verdades, con aspectos válidos que otros han expresado antes y mejor, se trata de una moda con intención y un  significado detrás. Y precisamente la mentalidad de fondo que hay debajo deriva hacia una atención morbosa por el mundo emocional. Pero no desde el punto de vista del dominio de sí mismo y de la propia reactividad, sino desde una perspectiva que considera las emociones el centro de la vida; algo que a menudo se resuelve en un remasticado morboso de las propias emociones y estados de ánimo, una apología del estar a merced de éstas considerando esta actitud como más auténtica y vital.

[...]

Como ironía y paradoja final, no sorprende que se hable tanto de inteligencia emocional en una sociedad en la que tantas personas están dominadas por sus emociones, cada vez más primitivas y a menudo manipuladas descaradamente, que se capitalizan con objetivos comerciales y políticos. O incluso por causas nobles, que es lo peor de todo.

martes, 26 de febrero de 2013

TONI CANTÓ Y LA MAFIA FEMINISTA DEL MALTRATO



En repetidas ocasiones este blog se ha ocupado del feminismo y su mafia del maltrato, que vive de meter a los hombres en la cárcel y perseguirlos judicialmente. Mafia que se apoya en una legislación inicua y una justicia pervertida, totalmente condicionada por el feminismo. Completa el cuadro la proliferación de las denuncias falsas fomentadas por la ley, hasta el punto de que es práctica difundida, entre mujeres en proceso de separación, poner denuncias por maltrato simplemente para sacar ventaja de ello.

Pero para un personaje público o simplemente que esté dentro de las instituciones, decir estas verdades cuesta caro. El régimen feminista actualmente en vigor no quiere que haya voces disidentes, quiere que su propaganda sea la única voz; han alcanzado un grado tal de intoxicación y falsificación, se han pasado no tres sino tantos pueblos, que cualquier voz disidente es un peligro que amenaza derribar el castillo de infamia que han construido. Los jueces que se atreven a decir la verdad son perseguidos, como el juez Serrano que fue apartado de la carrera judicial, y para un personaje público o un político, adoptar una posición contra la lobby feminista equivale al beso de la muerte.

¿Algo está cambiando? ¿Se empieza a abrir una brecha en el muro? Quizá. Ayer el diputado de UpD Toni Cantó –que ya se enfrentó a las imposiciones de la lobby animalista con unas meritorias declaraciones sobre los toros- hizo unos comentarios contra la mafia del maltrato, la proliferación de denuncias falsas, la iniquidad de la justicia y de las leyes. Lamentablemente sólo unas horas después se retractaba y pedía perdón por haber dicho la verdad.



En efecto en pocas horas se le echó encima la jauría y se le obligó a pedir disculpas. Aunque en verdad lo hizo a medias y sin renunciar a lo esencial de sus posiciones ¿Qué es lo que dijo? Apuntemos brevemente los comentarios del actor-diputado:

"Hablas de denuncias falsas y te dicen que no te importan las muertes de mujeres o te llaman maltratador. Ese es el nivel en nuestro país".

¿Alguien se atreve a negar esto? Años de propaganda y lavado de cerebro han creado este ambiente de fanatismo histérico, efectivamente ése es el nivel en nuestro país y dan ganas de vomitar.

"¿Sabían que la UE paga 3.200 euros por cada denuncia por malos tratos? Desde 2004 han entrado así 2.080.000.000 euros. ¿Qué gobierno renuncia a eso?".

Ignoro si éste es el mecanismo, pero lo cierto es que la mafia del maltrato vive de las denuncias, recibe ayudas europeas y cuantas más denuncias haya más prospera. Así que en la sustancia es totalmente correcto. Y no olvidemos que a esta gentuza la pagamos todos nosotros con nuestro trabajo.

"La mayor parte de las denuncias por violencia de género son falsas. Y los fiscales no las persiguen".

Esa es otra verdad como un puño, consecuencia de la legislación que fomenta las denuncias falsas, aunque se nos siga mintiendo miserablemente con estadísticas tendenciosas


¿Nos toman por gilipollas? ¿Realmente pretenden que nos creamos estos porcentajes búlgaros? Estas cifras no se las creen ni ellas; más manipuladas que la Duquesa de Alba, son una mentira y un  insulto a la inteligencia de cualquiera -excepto a la de los hombres feministas- aunque sólo sea porque no incluyen las causas archivadas. El 0,01% será –como mucho- lo que es investigado o perseguido como denuncias falsas, y demasiado bien sabemos el interés que tiene nuestra justicia antimasculina en perseguir a las mujeres que denuncian falsamente. Pero naturalmente no se puede esperar nada mejor que manipulación y mala fe por parte de organismos públicos infestados por feministas.

Ello no impide que esta falsedad sea repetida por todos los medios con titulares y artículos engañosos, para convencer a la gente de que el porcentaje búlgaro es la verdad y que así todos se vayan tranquilos a dormir pensando que tenemos una justicia justa.

Y por supuesto, las denuncias verdaderas a lo mejor lo son sólo por un empujón, in insulto, un vete la mierda…las leyes basura que tenemos condenan a hombres a penas de cárcel por este tipo de cosas.

"En 2010 se suicidaron en España 2.456 hombres, un total del 78,09% del total.. Aproximadamente el 70% de ellos estaba en proceso de separación".

También esto es cierto, y no es difícil comprender el motivo. Y no es otro que una justicia que trata a los varones como la mierda, que los acorrala y que deliberadamente lleva a cabo una campaña de acoso y derribo contra los varones en proceso de separación. Las estadísticas de suicidios masculinos aumentaron precisamente tras las leyes persecutorias de Zapatero. No es extraño que haya quien no aguante la presión. Como tampoco es extraño que otros, de frente a un tratamiento canallesco por parte de la justicia y una humillación sistemática con el apoyo del Estado, acaben matando a su pareja para después matarse ellos mismos. Feminismo por tanto, asesino además de infame.

¿Cómo hemos de interpretar todo esto? Cantò rectifica sobre los datos, a mi entender de manera injustificada porque todo lo que ha dicho es defendible en la sustancia, pero promete batalla y un compromiso que no podemos dejar de apreciar.



Es improbable que haya sido una iniciativa personal del diputado y que le hayan llamado al orden posteriormente; más bien parece que ha sido un tantear el terreno, un sondear la sensibilidad a la cuestión masculina en la sociedad, sin comprometer a la direccion de su partido que, por otra parte, se ha mostrado sensible a estos temas, aunque de manera muy cautelosa y un poco pisando huevos. Lo cierto es que si son inteligentes, los de UpD tienen ahí una mina de votos, a pesar de toda la propaganda mediática, unánimemente alimeada con el feminismo.

Esto es ciertamente positivo, que se rompa el muro de silencio y de omertà que circunda los abusos feministas, al nivel de la política nacional y los grandes medios –aunque de manera segada y sistemáticamente profeminista- es una excelente señal. Es lamentable que entre los partidos con representación en el parlamento, sólo el que está dirigido por una mujer pueda permitirse sacar a la luz estos temas –porque así están las cosas- pero bien venga, desde el punto de vista de la cuestión masculina.

Por otra parte, este caso confirma por la enésima vez que hoy en día no se puede hablar libremente, que existe un clima creado artificialmente de fanatismo histérico, de censura e intimidacion, en el cual si alguien dice una palabra que no les gusta a las feministas se le obliga a rectificar y a pedir disculpas.

Esta es la marca de la tiranía feminista en que vivimos. Una dictadura intolerante que nos ha impuesto poco a poco, de manera taimada y traicionera, una raza de serpientes venenosas que han disfrazado hábilmente sus colmillos con buenas palabras.

Aunque como he comentado antes, quizás algo empiece a moverse. Las misma saña de  las reacciones a las palabras de Cantó, su carácter histérico y descompuesto, indican que la mafia feminista tiene miedo a cualquier brecha, aunque sea mínima, en el muro de mentiras que han construido. Y no pueden tampoco disimular su irritación cuando se les lleva la contraria. Acostumbradas durante demasiado tiempo a que nadie lo haga, espumajean de rabia incontenible cuando alguien empieza a criticarlas y a decir las verdades que ellas quieren ocultar.

Esperemos que se siga en esta línea, que más voces se levanten contra la mafia feminista, y que esos ataques de rabia se multipliquen hasta hacerlas reventar como el enano Rumpelstiltskin del cuento de Andersen, metáfora medieval del demonio y por tanto del mal que la humanidad siempre lleva consigo.


ACTUALIZACIÓN  DE LA ENTRADA (1 de Marzo de 2013)

Han pasado unos días desde el episodio del que trata esta entrada y continúan atacando a Cantó por haber dicho la verdad, en un tentativo de linchamiento mediático y político, con artículos llenos de mala fe y falsificación, en los que el diputado ha pasado de "difundir datos no contrastados" a "difundir datos falsos" y en los que el porcentaje búlgaro de denuncias falsas que dan las feministas se presenta como la verdad. Porcentaje que ni el más gilipollas se puede tragar.

Lamentablemente Cantó sigue agachando la cabeza en lugar de defender su posición como podría hacer perfectamente. Por ejemplo en este artículo se comenta con algún detalle de qué manera ese porcentaje risible es una estadística manipulada y los números vienen presentados de manera que falsifican la realidad:

El patrón moral

Sea por indicación de su partido o porque simplemente no está a la altura de la tarea, Cantó no discute los datos oficiales, no defiende su posición e implícitamente así concede una victoria a la mafia del maltrato y a sus mentiras. Con todo, la verdad se ha asomado por un momento a nivel de la comunicación de masas, y la próxima vez no le harán callar tan fácilmente, a Cantó u a otra persona.

Cantó debía esperarse estas reacciones histéricas y este linchamiento, por tanto habría debido hacer las cosas un poco mejor. Hablando con las principales asociaciones que combaten la mafia del maltrato, estudiar y analizar los datos, explicar porqué y dónde mienten los datos oficiales, presentando al mismo tiempos datos cotejados y defendibles. ¡Para eso es diputado, coño!. Un par de becarios con formación adecuada le podrían hacer este trabajo en menos de una semana. Con esto en la mano, se podría permitir no ya mensajitos en twitter sino atacar hasta el fondo y no retroceder un milímetro ni pedir humillantes excusas por decir la verdad.

¿Lo harán algun día? Quedémonos con el aspecto positivo y a pesar de todo apoyemos  a Toni Cantó a pesar de su proceder inadecuado, porque ha conseguido que la verdad se asome por un instante.

jueves, 14 de febrero de 2013

MIRAR ES ACOSO SEXUAL





Como todos sabemos, excepto las avestruces con la cabeza dentro de la arena, hoy en día cualquier cosa puede ser acoso sexual. Se aprueban regularmente leyes cada vez más draconianas, con el único objeto de perseguir al varón y criminalizar cualquier iniciativa suya, si la mujer entiende según su capricho inapelable que es acoso. Me ocupé del tema el año pasado en la entrada Acoso sexual en ocasión de una ley francesa, particularmente repugnante y que veremos por aquí seguramente dentro de unos años. En efecto, un vistazo a la actualidad, aunque sólo sea ocasional, nos hace comprender que las feministas no descansan en su empeño de hacer el aire irrespirable a los varones, en cualquier parte del mundo donde puedan transformar en ley la bilis antimasculina que llevan dentro.


Precisemos que no se trata de una ley propiamente dicha sino de un reglamento en el ámbito de las fuerzas de seguridad.

“El acoso verbal, por ejemplo, está perfectamente acotado: pueden ser chistes, sugerencias, comentarios, algún tipo de insinuación o pedido de mantener relaciones sexuales. En el acoso no verbal se incluyen las miradas, silbidos, gestos, exhibición de imágenes o partes del cuerpo, dibujos, gráficos y fotos. Finalmente se explica lo que puede considerarse acoso físico, como contactos no deseados, acercamiento excesivo e innecesario, roces, tocamientos, besos y abrazos forzados. También se comprende a las cartas, llamadas y mensajes.”

Es decir acoso es cualquier cosa. El hombre acosa sólo con su presencia y sólo por existir. Es la típica basura legislativa que la jauría feminista está introduciendo donde puede, que en este caso va especialmente lejos en su intromision en aspectos cotidianos y mínimos de las relaciones humanas, que no deben ni pueden ser reglamentados. Aquí no existen ni justicia ni equidad, sino arbitrio uterino hecho ley,  una obsesión enferma por castigar al hombre y dejarlo a la merced de cualquier zorra que lo quiera denunciar. Completa el odioso cuadro la inversión de la carga de la prueba que impone al acusado demostrar su inocencia.

El lector pensará que le importan un comino las leyes en Uruguay y menos aún sus reglamentos ministeriales o de policía. Tiene toda la razón y tampoco a mí me quita el sueño lo que pase en Uruguay, pero esta actitud, aunque legítima, es limitada. Como la podredumbre que progresa sigue las líneas de menor resistencia y aparece al principio en un rincón apartado, así es la gangrena feminista que avanza. Que se haya aprobado esto en Uruguay en Febrero del 2013 significa sólo que en ese lugar y en ese momento las feministas han encontrado el punto de menor resistencia en la aplicación de su proyecto miserable, proyecto que es de alcance mundial y que persiguen con la constancia y la tenacidad propia –hay que reconocerlo- de las mujeres.

Doblemente dañinas aquí porque se trata de una variedad particularmente perversa de mujeres fracasadas y biliosas odiadoras del varón. Una variedad que ciertamente ha existido siempre, pues son encarnaciones de un aspecto destructivo y negativo de la mujer, cuyo arquetipo los antiguos conocían bien bajo la forma de diosas malévolas y crueles, Harpías, Erinias, demonios femeninos de todo tipo, y los niños aprendían a conocer en la figura de la bruja de los cuentos infantiles. Entre paréntesis, quizá también por esto las feministas quieren censurar y destrozar los cuentos tradicionales; se ven demasiado bien retratadas aunque sea de manera simbólica y metafórica.

Embridadas y con el bozal que les corresponde en una sociedad permeada de valores sanos y fuertes, esta variedad de mujeres, en un mundo decadente y sin principios, encuentran campo libre para sus inclinaciones malignas. Con la colaboración y el apoyo implícito de la generalidad del resto de las mujeres, que así demuestran no brillar precisamente por su sentido de la justicia, y de los hombres que las siguen, tristes comparsas con  el cerebro lavado que hacen el papel de tontos útiles y cuentan menos que un cero a la izquierda.

El proyecto feminista se revela cada día con mayor claridad y las avestruces deben realizar esfuerzos heroicos para no verlo. Este proyecto no es otro que acosar al hombre, crear una sociedad en que se le pueda perseguir por cualquier cosa. Este es el verdadero acoso sexual, una tiranía feminista que avanza, una lógica pura y dura de guerra de clase contra el varón.

jueves, 7 de febrero de 2013

NEGROS, GITANOS Y CORRECCIÓN POLÍTICA


Como sabemos, uno de los principios clave de esa tiranía que recibe el nombre de Political Correctness es no llamar a las cosas con su nombre. Por ejemplo en su enfermiza obsesión por convencernos de que las razas no existen, de que somos iguales todos; y si no nos pueden convencer, intentan impedirnos hablar robándonos el lenguaje y lavándonos el cerebro ya desde niños, para que nuestra mente no pueda pensar cosas que los fanáticos de la igualdad consideran que no existen, o que si existen no debemos pensar.



El lenguaje lleva dentro la historia, sea buena o mala, si es que tiene un sentido este maniqueísmo cuando se habla de historia. En sus estructuras y sus palabras, tiene un contenido, lleva una memoria y una identidad. No vamos a cancelar la existencia y la diversidad de los gitanos y los negros porque eliminemos esas palabras; los niños sabrán que existen los gitanos y los negros en cuanto encuentren a uno de ellos. No vamos a cancelar la historia eliminando una expresión que lleva el recuerdo de la esclavitud en el  pasado. Hacer esto sólo sirve para que el cabeza de chorlito progresista se sienta en paz consigo mismo en su lenguaje falso y artificial que niega la realidad

Todo esto es sin embargo menos inocente de lo que parece. En efecto, si por una parte eliminando las palabras o sustituyéndolas por los ridículos chorizos políticamente correctos no se cambia el mundo real en un milímetro, se modifica y pervierte el pensamiento, en gran medida estructurado por el lenguaje. No llamando a las cosas por su nombre, aceptando la tiranía lingüístoca de la corrección política, terminamos por no ver la realidad y sustituir al pensamiento y a la lógica por una melaza mental que constituye la forma mentis progresista, empeñada en negar lo que no cuadra con sus prejuicios y con su insoportable moralismo. Vamos, para decirlo en breve, que hablando el lenguaje políticamente correcto nos volvemos todos gilipollas.

No sólo, sino que la corrección política quiere destruir nuestra herencia cultural, nuestra tradición, nuestra literatura. Porque a esto equivale censurar las palabras y querer extirparlas, como por ejemplo en esa obscenidad de querer reescribir los cuentos infantiles o la literatura.

Esto es lo que busca la siniestra secta de la corrección política cuando pretende robarnos el lenguaje. Puesto que el cerebro, los ojos y la memoria niegan una realidad que al progresista le parece inmoral, entonces tenemos que ser todos descerebrados, ciegos y sin memoria.

Es así de simple. El núcleo de la corrección política es la voluntad de transformarnos en un rebaño de bípedos imbéciles, incapaces de pensar porque les falta el lenguaje para hacerlo, incapaces de ver porque les faltan las palabras para expresar lo que entra por sus ojos, incapaces de interpretar la realidad porque no tienen memoria de quiénes son, porque les han robado la memoria de una época en la que el lenguaje enseñaba a pensar y los bípedos domesticados eran aún hombres.

domingo, 3 de febrero de 2013

APLICACIONES RACISTAS, ACOMPLEJADOS Y MAJADEROS



Creo que muchos de nosotros de niños hemos jugado a hacer de chinos presionando ligeramente las comisuras de los ojos para aparentar ojos rasgados; quizás nos hayamos pintarrajeado alguna vez para jugar a los indios. En el desfile de los Reyes Magos, si no hay negros disponibles para hacer de Baltasar, se coge a uno y se le tizna de negro la cara. Cuando se hace un bosquejo rápido de un negro, se le pone la cara negra, a un indio americano se le ponen plumas y rayajos en la cara, a un blanco se le pinta blanquito y sonrosado.

Todo esto es muy banal, el lector pensará, y todos estábamos tan contentos hasta que llegaron los imbéciles de la corrección política para decirnos que todo esto son estereotipos racistas y que no deben ser tolerados. No pudiendo por ahora censurar los garabatos que hacen los niños, censuran las aplicaciones racistas…


Uno se pregunta qué es lo que hace la aplicación racista. ¿Denigra a grupos humanos? ¿Hace un llamamiento a la violencia? ¿Es un juego shoot and kill con puntuación diferenciada en base a la raza? Nada de todo ello. Lo que hace la aplicación racista es esto…




Si el lector se está retorciendo en su sillón de la risa lo comprendo perfectamente. Pero hay gente que se toma estas cosas muy en serio; en este caso un americano de origen chino que se ha sentido ofendido por el estereotipo de Fumanchú y ha recogido miles y miles de peticiones de acomplejados y mentecatos como él para solicitar la retirada de la aplicación, cosa que al final han conseguido.

Esto no es un caso particular sino que se está volviendo la norma hoy en día; es el fanatismo de una sociedad que aplica hasta el final sus principios básicos, el fetichismo de la igualdad y de los derechos individuales. Una sociedad donde se niega la existencia de la diversidad humana, racista hasta el límite y en el peor sentido porque quiere anular y eliminar las diferencias humanas. La dictadura de una masa sin rostro de gilís acomplejados y majaderos, que se sienten insultados por cualquier cosa y se creen con derecho a prohibir a los demás todo lo que ofende su pequeño ego hipersensible.

Es como vivir dentro de una pesadilla en la cual los idiotas y los deficientes se han hecho con el poder, o dentro de un manicomio donde los locos han encerrado a los cuidadores. Pero todo es, por desgracia, perfectamente lógico y consecuente. Es la sociedad del igualitarismo y el individualismo masificado pensada y vivida hasta sus últimas consecuencias. Después de miles de años de sociedad humana, hemos superado la ley del más fuerte para caer en la ley del más tonto.