jueves, 14 de febrero de 2013

MIRAR ES ACOSO SEXUAL





Como todos sabemos, excepto las avestruces con la cabeza dentro de la arena, hoy en día cualquier cosa puede ser acoso sexual. Se aprueban regularmente leyes cada vez más draconianas, con el único objeto de perseguir al varón y criminalizar cualquier iniciativa suya, si la mujer entiende según su capricho inapelable que es acoso. Me ocupé del tema el año pasado en la entrada Acoso sexual en ocasión de una ley francesa, particularmente repugnante y que veremos por aquí seguramente dentro de unos años. En efecto, un vistazo a la actualidad, aunque sólo sea ocasional, nos hace comprender que las feministas no descansan en su empeño de hacer el aire irrespirable a los varones, en cualquier parte del mundo donde puedan transformar en ley la bilis antimasculina que llevan dentro.


Precisemos que no se trata de una ley propiamente dicha sino de un reglamento en el ámbito de las fuerzas de seguridad.

“El acoso verbal, por ejemplo, está perfectamente acotado: pueden ser chistes, sugerencias, comentarios, algún tipo de insinuación o pedido de mantener relaciones sexuales. En el acoso no verbal se incluyen las miradas, silbidos, gestos, exhibición de imágenes o partes del cuerpo, dibujos, gráficos y fotos. Finalmente se explica lo que puede considerarse acoso físico, como contactos no deseados, acercamiento excesivo e innecesario, roces, tocamientos, besos y abrazos forzados. También se comprende a las cartas, llamadas y mensajes.”

Es decir acoso es cualquier cosa. El hombre acosa sólo con su presencia y sólo por existir. Es la típica basura legislativa que la jauría feminista está introduciendo donde puede, que en este caso va especialmente lejos en su intromision en aspectos cotidianos y mínimos de las relaciones humanas, que no deben ni pueden ser reglamentados. Aquí no existen ni justicia ni equidad, sino arbitrio uterino hecho ley,  una obsesión enferma por castigar al hombre y dejarlo a la merced de cualquier zorra que lo quiera denunciar. Completa el odioso cuadro la inversión de la carga de la prueba que impone al acusado demostrar su inocencia.

El lector pensará que le importan un comino las leyes en Uruguay y menos aún sus reglamentos ministeriales o de policía. Tiene toda la razón y tampoco a mí me quita el sueño lo que pase en Uruguay, pero esta actitud, aunque legítima, es limitada. Como la podredumbre que progresa sigue las líneas de menor resistencia y aparece al principio en un rincón apartado, así es la gangrena feminista que avanza. Que se haya aprobado esto en Uruguay en Febrero del 2013 significa sólo que en ese lugar y en ese momento las feministas han encontrado el punto de menor resistencia en la aplicación de su proyecto miserable, proyecto que es de alcance mundial y que persiguen con la constancia y la tenacidad propia –hay que reconocerlo- de las mujeres.

Doblemente dañinas aquí porque se trata de una variedad particularmente perversa de mujeres fracasadas y biliosas odiadoras del varón. Una variedad que ciertamente ha existido siempre, pues son encarnaciones de un aspecto destructivo y negativo de la mujer, cuyo arquetipo los antiguos conocían bien bajo la forma de diosas malévolas y crueles, Harpías, Erinias, demonios femeninos de todo tipo, y los niños aprendían a conocer en la figura de la bruja de los cuentos infantiles. Entre paréntesis, quizá también por esto las feministas quieren censurar y destrozar los cuentos tradicionales; se ven demasiado bien retratadas aunque sea de manera simbólica y metafórica.

Embridadas y con el bozal que les corresponde en una sociedad permeada de valores sanos y fuertes, esta variedad de mujeres, en un mundo decadente y sin principios, encuentran campo libre para sus inclinaciones malignas. Con la colaboración y el apoyo implícito de la generalidad del resto de las mujeres, que así demuestran no brillar precisamente por su sentido de la justicia, y de los hombres que las siguen, tristes comparsas con  el cerebro lavado que hacen el papel de tontos útiles y cuentan menos que un cero a la izquierda.

El proyecto feminista se revela cada día con mayor claridad y las avestruces deben realizar esfuerzos heroicos para no verlo. Este proyecto no es otro que acosar al hombre, crear una sociedad en que se le pueda perseguir por cualquier cosa. Este es el verdadero acoso sexual, una tiranía feminista que avanza, una lógica pura y dura de guerra de clase contra el varón.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Le agradezco la claridad expositiva y conceptual de su artículo.
Usted, junto con otros, nos están ayudando a abrir los ojos ante una realidad que sitemáticamente se nos oculta , por intereses criminales: el odio infernal al hombre, el odio infernal a la vida.

Juan Ronaldo

Manuel León López dijo...

El Feminismo es uno de los desvarios históricos que más han contribuido a la decadencia social a la que estamos abonados.

A la mujer se le han atribuido unas virtudes, que la realidad desmiente en cuanto buscas ejemplos que las apoyen, asi como han utilizado un victismo absurdo, porque la gran beneficiaria de cualquier norma social históricamente han sido precisamente "las mujeres"

No contentas con ello, lo que se pretende es hacer de los varones sus esclavos, para ellas mantener un estatus de privilegio, que nunca reconocerán.

Anónimo dijo...

El objetivo que persiguen con estas leyes contranatura es atemorizar a los hombres para evitar relacionarse con las mujeres, no quieren que los dos sexos se comuniquen, es una forma más de disolución social y de facilitar más el dominio tiránico que la oligarquía ejerze sobre las población mayoritariamente occidental.
Obviamente estas conductas al igual que otras inpuestas por la oligarquía mundialista que nos gobierna afectan directamente al tema de la natalidad, especialmente en occidente, creo que están obsesionados con el tema, reducir aún más a las diezmadas poblaciones autóctonas europeas.

Frel dijo...

Leyes demenciales que jamás se harán públicas para que la aturdida población las pueda conocer y valorar, al igual que los innumerables atropellos que se están cometiendo contra los hombres desde hace ya casi 10 años, actitudes claramente criminales contra el género masculino, contra la propia naturaleza.

Anónimo dijo...

El logotipo feminista claramente declara que su lucha es MUNDIAL; por tanto, es oportuno citar el ejemplo uruguayo.

Ahora. Si una mirada o frase son acoso, esto debe ser violación:

http://www.youtube.com/watch?v=4Y5hOXs2U5Q

Lo interesante del vídeo son las reacciones de la tiparraca y de las que LA ALIENTAN. Pero, ¿¿¿quién dice algo de ellas???

Recuerdo haber visto mujeres gritando como histéricas en algunos vídeos de The Beatles durante los años sesenta. Recuerdo un vídeo de The Doors en el que esta hippie manosea el pene de Jim Morrison dentro de su coche. Infinidad de mujeres arrojan sus bragas al escenario donde canta el “artista” pop del momento (Noel Gallagher confiesa coleccionar tales prendas). ¡¡Y ni qué decir de las despedidas de solteras!!

¿¿¿Dónde están pues las leyes disuasivas para las GOLFAS de hoy???

Anónimo dijo...

Excelente, como siempre. Se puede decir mas alto pero no mas claro.

Frel dijo...

Muy acertado el mensaje del tercer anónimo(penúltimo), expone casos veraces de acoso femenino en según que tipo de espectáculos, muy elocuente. Además hay que darse lo absurdo del tema¿Es que las mujeres no miran también?, es patético.

Anónimo dijo...

Anda por la red un video en el que una mujer golpea a un hombre joven porque éste no quiere tener sexo con ella en unos urinarios. Dicen que es un "fake" -que el vídeo es falso, un montaje-.
Pero lo patético son los comentarios al vídeo de la mayoría de hombres -supongo que jóvenes-. Todos ellos, riéndose del muchacho porque no "accede" a la petición de la individua.
Con esa mentalidad de "esclavos" de la mujer en la que ha sido adoctrinado el hombre, no me extrañan estas parodias de leyes que se están vomitando.

Juan Ronaldo

ansiadalibertad dijo...

Hola Don Max, le dejo un enlace:

http://ansiadalibertad28012013.blogspot.com.es/2013/02/no-toleran-los-tramposos-asi-cualquiera.html

Gracias

Anónimo dijo...



¡ Al fin! a la venta el libro de las grandes mentiras del sexo débil,

si te interesa manda un mensaje por mi facebook para añadirte a la lista de descargas. sígueme en mi facebook. samuel gomez de soporte

Claudia E. dijo...

Este tipo de asuntos surgen no porque las mujeres seamos muy malas y los hombres virtuosos y perfectos. El feminismo es una respuesta (equivocada en muchos aspectos) al machismo (en el sentido de ver a la mujer como un objeto) arraigado.

No creo que una mirada ocasional en la calle o un piropo deban ser considerados un delito, pero si se hace con lujuria (porque hoy en día es raro oir un piropo elegante, ahora son palabras tan groseras que ni vale la pena repetir), con la intención de molestar, incomodar a una mujer desconocida, si es una completa falta de respecto, creo que ninguna ley será efectiva, ya que es más una cuestión de valores.

Tengo la impresión que muchos hombres piensan que nosotras al salir estamos a la espera de que ellos nos hablen, algunas salimos solamente para despejarnos, pasear, estar solas con nuestros pensamientos pero ya ni sentarnos en un parque podemos porque no falta algún insistente que quiera conversar y si se les dice educadamente que no, igual insisten y si no entienden es cuando viene la rudeza.

A algunas mujeres nos mortifica esta clase de insistencias o faltas de respeto, creo que muchos hombres deberían ser más comprensivos en este aspecto y no colocar en un mismo saco a todas las mujeres (que no faltarán las que salen sólo para conseguir "galán").

Sería bueno que también fuesen autocríticos.

Claudia E. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Max Romano dijo...

Claudia

Gracias por tu comentario.

Seguramente tienes razón en tus observaciones y no voy a negar que muchos hombres sean maleducados y groseros.

Tampoco defiendo que todos los hombres sean "buenos" y todas las mujeres "malas". Si hablo de vez en cuando de lo malas que sois las mujeres es sólo porque nadie lo dice y alguien tiene que decirlo. En cambio, hay una propaganda sistemática y constante sobre lo malos que somos los hombres, a menudo mendaz e injusta, así que me considero dispensado de esta forma de "equidad" en mi blog.

Volviendo a las leyes sobre acoso, el problema es que los tribunales y la ley no se deben meter en este tipo de cosas, no se puede judicializar toda la vida y las relaciones entre las personas. Querer regular hasta este punto provoca sólo abusos, aun cuando sea en buena fe.

Pero es que además, en el caso de las leyes sobre el acoso está presente la mala fe y la intención de perseguir al varón. En una sociedad normal y conforme a la naturaleza humana, corresponde a este la iniciativa, en los gestos y las acciones por lo menos, así que extender de esta manera la legislación sobre el "acoso sexual" quiere decir en la práctica criminalizar al varón y su manera de ser.

Anónimo dijo...

Las feministas adquieren fama ensuciado y destruyendo la imagen de los hombres, para engrandecer y limpiar la imagen de las mujeres; Autor del libro "las grandes mentiras del sexo débil". Ya esta listo el libro escrito por un mexicano de "las grandes mentiras del sexo débil" compralo ya. El libro más prohibido por las feministas en los medios de comunicaciòn quienes tienen control de ellos. .

http://www.amazon.com/Grandes-Mentiras-Spanish-Edition-ebook/dp/B00BP1KD5A/ref=sr_1_1?s=digital-t ext&ie=UTF8&qid=1362494934&sr=1-1

agregame a tu lista de face book en https://www.facebook.com/samuel.gomez.583

compralo en el centro de guadalajara, jalisco,Mexico en los puestos de periodicos y librerias.Màs informes en lasgrandesmentirasdelsexodebil@yahoo.com.mx

Celeste Chang dijo...

Estás leyes se dan a raíz del incremento de acoso que se da, las miradas y gestos pueden ser ofensivos hacia la persona que sea dirigida ya sea esta hombre o mujer, lo que resalta es la intención, te sales de contexto al decir que una mirada o un gesto no pueden ser ofensivo, estas leyes inclusive resaltan que estas miradas gestos o piropos sean de CONNOTACIÓN SEXUAL. Esto se encuentra reflejado en las expresiones que el individuo proyecta.