jueves, 24 de febrero de 2011

REVUELTAS ÁRABES

¿Qué está pasando en el Norte de África? Hace dos meses nadie podía imaginar que se habría desencadenado esta ola de revueltas. ¿Son exclusivamente revueltas espontáneas contra regímenes autoritarios o hay una mano oculta? ¿Representan revoluciones democráticas o islámicas?

Ciertamente está pasando algo importante y bastante raro en los países del norte de África y en Oriente Medio, y que nos interesa muy de cerca. No creo que sea una situación pasajera ni que vaya a normalizarse rápidamente porque hay causas profundas que no van a resolverse con cambios de gobierno.

Hay que desconfiar de los medios de comunicación y de cómo presentan este tipo de hechos. El pasado nos ofrece muchos ejemplos de desinformación y manipulación, de golpes de estado disfrazados de revoluciones populares, e inversamente de movimientos populares presentados como terrorismo y reprimidos a sangre y fuego. Las noticias que los medios nos dan hay que tomarlas siempre cum grano salis y especialmente la interpretación que nos proponen. Pocos ejemplos bastarán para ilustrar esto.

Los depuestos gobernantes de Túnez y Egipto, Ben Alí y Mubarak, ahora parece que son el mismísimo Diablo encarnado, son sistemáticamente calificados como dictadores y tiranos por nuestros periódicos, pero hasta hace dos meses con ellos no se usaba nunca la palabra dictador sino presidente. Se les elogiaba como gobernantes quizá algo autoritarios pero en definitiva de los buenos, y sus países de ponían como modelo de estados árabes modernos y abiertos. No es que se hayan vuelto tiranos de la noche a la mañana, es que se ha dado la consigna de presentarlos así a partir de un cierto momento.

Recordaremos también la agresión de la OTAN contra Serbia del 1999, presentada como guerra humanitaria para detener un presunto genocidio -totalmente inventado- perpetrado por los serbios, que se limitaron a ejercitar legítimamente la fuerza para combatir una guerrilla secesionista apoyada por Estados Unidos. Recuerdo perfectamente la sistemática desinformación, las historias de terror que circulaban sobre las atrocidades serbias y el encubrimiento de los crímenes de los buenos albaneses durante y después de la guerra.

Recordaremos el golpe de Estado que eliminó en el 1989 al dictador comunista Ceausescu que fue disfrazado de revuelta popular. Ceausescu y su mujer fueron ejecutados pero el resto de la nomenklatura comunista siguió en el poder.

Volviendo al tema que nos ocupa. ¿Qué está pasando? Ciertamente hay una ola de protestas y descontento popular sin precedentes en los países norteafricanos y en Oriente Medio. Lo que nos dicen es que se trata de una demanda de democracia y libertades negadas a su población por regímenes corruptos y dictatoriales. Exigencias surgidas porque una gran parte de la población tiene una mentalidad moderna y afín al modo de pensar ocidental, tiene acceso a Internet y goza de más educación y cultura que sus padres y por tanto no está dispuesta a seguir aceptando esa clase de déspotas. Además de ello hay que considerar tecnologías que no existían hace veinte años y permiten a la gente organizarse, comunicarse de manera autonoma escapando al control oficial.

Ciertamente en todo esto hay bastante verdad, y en particular es notable el potencial subversivo de la tecnología –internet y redes sociales- para construir espacios y estrategias de lucha contra el poder, para escapar del monopolio informativo. Pero me parece que esto es insuficiente para explicar lo que pasa. Ciertamente existe una demanda de libertad en y una protesta contra gobiernos que su pueblo considera ilegítimos, pero eso sólo es un factor y dudo que sea el principal.

Es bastante ingenuo creer que el resto del planeta lo único que desea es vivir como nosotros. Y mucho menos podemos creer que la gente se da fuego y está dispuesta a arriesgar su vida y sacrificarse por ello. Como es ingenuo pensar que la democracia aparente o verdadera –si es que existe o ha existido alguna vez- sea la solución a los problemas del mundo.

Creo que se acerca más a la realidad quien pone el acento en la pobreza y la falta de futuro de salidas para los jóvenes, que en esos países son la mayoría de la población. Se ha hablado poco -y me parece algo fundamental- de la subida mundial del precio de los alimentos básicos.



En países pobres esto puede representar para millones de personas la diferencia entre poder comer y el hambre. Si a esto añadimos la alta natalidad y la superpoblación tenemos los ingredientes de una situación explisova. Que de hecho ya ha explotado ante nuestros ojos y no se va a resolver en breve. Nadie sabe en qué parará esto, es probable que no haya hecho más que empezar y va a recaer directamente sobre nosotros con el previsible éxodo hacia Europa de inmigrantes y refugiados.

En Túnez y Egipto las revueltas parece que han pillado de sorpresa a todos. Ha habido varios días de duda y de desorientación en los medios sobre el partido a tomar. Vamos, que no han decidido enseguida si Ben Alí y Mubarak eran o no tan malísimos, hasta que quedó claro que iban a perder el poder. En Egipto no ha cambiado absolutamente nada porque todos los dirigentes se han quedado donde estaban y el aparato del poder sigue intacto. Sólo Mubarak ha sido defenestrado, mientras en Túnez han hecho algo más de limpieza pero no mucha.

En Marruecos hay protestas pero de momento la sangre no ha llegado al río. Pero visto lo que está pasando, podemos esperarnos cualquier cosa. En Argelia ha habido alguna protesta, reprimida por un sistema esencialmente dominado por los militares, que anularon las elecciones del 1991 ganadas por los islamistas del FIS desencadenando una durísima guerra civil que oficialmente terminó en 2002. En realidad la lucha no ha terminado nunca y no es un país en paz.

Libia es ahora el foco de la tensión, con una insurrección general que Gadafi está intentando reprimir con extrema violencia y recurriendo a mercenarios extranjeros, lo que indica que no puede contar ni con su propio Ejército. En el momento en que escribo estas líneas ha perdido la mitad del país y su futuro parece muy incierto.

Hemos repasado todos los países del  Norte de África y hay un elemento común a estos gobiernos: su línea política ha sido de represión contra los movimientos islamistas y todos ellos son o eran buenos amigos de Estados Unidos y Europa. Excepto el régimen de Gadafi que también ha reprimido siempre a los islamistas y de todos modos está -o estaba- en buenas relaciones con los países europeos. Por lo menos todo lo buenas que podían ser con este individuo medio desequilibrado.

Dicho lo anterior, creo que es algo más que una sospecha pensar que existe un fuerte componente islámico en estas protestas. Ciertamente no estamos viendo revoluciones islámicas radicales como en el Irán del 1979, pero por otra parte está totalmente por demostrar que el deseo del modo de vida occidental y de libertades es lo que les mueve. Sólo el futuro lo puede decir. Es muy posible que la fuerza profunda que empuja detrás sea una ola de Islam radical, que quizás corresponda en efecto a las aspiraciones de estos pueblos y sea lo que realmente quieren. Si es así no tardaremos en ver los efectos.

Aparentemente esto no cuadra con las protestas en Irán, que alguien ha puesto en relación con los otros países, aunque no sea un país árabe y geográficamente esté muy alejado de África del Norte. Creo que el asimilar las protestas iraníes a las otras es sólo desinformación. Si las revueltas en los países norteafricanos parecen espontáneas y resultado de una genuina rabia popular y un efecto dominó, las de Irán siempre me han parecido fomentadas desde fuera. Seguramente hay mucha gente joven en Irán que se siente estrecha con el sistema en que viven, pero dudo mucho de que la mayor parte de la población quiera rebelarse y haya llegado al punto de ruptura de otros países.

Estados Unidos lleva mucho tiempo intentando derribar la teocracia islámica de Irán con una estrategia de desestabilización. Ya les salió mal el intento hace dos años, apoyando a grupos de oposición y fomentando protestas presentadas como una revuelta masiva pero que en realidad no eran mayoritarias, como demuestra su fracaso. Si la gente quisiera de verdad derribar el régimen teocrático, si hubieran llegado al nivel de hastío de Egipto y Túnez, los Ayatollahs no resistirían ni una semana, sobre todo con la presión americana encima. Los soldados iraníes desde luego no dispararían contra su gente, como no lo han hecho los tunecinos o los egipcios.

Resumiendo, me parece está pasando algo bastante gordo justo al otro lado del Mediterráneo. No sé si a medio plazo veremos surgir un rosario de emiratos islámicos pero es una posibilidad. Lo que con seguridad no va a pasar es que se vayan a resolver las cuestiones que hay detrás de todo esto con reformas políticas. Los problemas de fondo, la desbordante natalidad, la pobreza, la subida y la escasez de alimentos, no se van a arreglar con libertades políticas.

Estas libertades harán que los gobiernos sean más representativos, pero quizás no nos guste el resultado. Por el momento, como mínimo lo que va a pasar es que tendremos más refugiados e inmigrantes que antes. La ONU ya  ha empezado a decir que los países europeos deben acoger a los refugiados del Norte de África, demostrando una vez más su ideología inmigracionista y su voluntad de usurpar la soberanía de las naciones.

Lo peor que puede pasar es un amplio abanico de escenarios, desde una región en permanente conflicto a nuestras puertas y una serie de no-países en semi-anarquía como Somalia hasta una alianza islámica hostil. En cualquier caso lo que vaya a pasar nos va a golpear de lleno porque estamos al lado de ellos.

8 comentarios:

A.J dijo...

"Los problemas de fondo, la desbordante natalidad, la pobreza, la subida y la escasez de alimentos, no se van a arreglar con libertades políticas"




Esto que has expuesto lo tengo mas que claro,
Lo que yo creo es que si hay un componente islamista detras de estas revueltas, pero creo que no es mayoritario, son grupos poblacionales, mas grandes o pequeños, pero no mayoritarios en el conjunto.


Que nos va a salpicar, seguro, y mas teniendo al peor presidente del mundo en el peor momento posible(ZP)

Ya veremso que es loq ue pasa, lo que tengo mas que claro es que no se va a solucionar rapidamente y que el precio del petroleo va a seguir subiendo complicando aun mas la economia española.

León Riente dijo...

Oso, estoy en esa línea que comentas.
Creo que estos acontecimientos hay que examinarlos políticamente. Referido a Libia, pero vale para el resto: si la caída de Gadafi es buena para España, la caída de Gadafi es buena. Si la caída de Gadafi es mala para España, la caída de Gadafi es mala.

Las preguntas entonces:

- ¿es buena para España la caída de Gadafi?
- ¿la caída de Gadafi va a significar, aprovechando el tirón, la llegada masiva de más inmigrantes/colonos norteafricanos a Europa? Recuerdo que actualmente, con Gadafi en el poder, la presencia de inmigrantes libios en Europa es testimonial.
- ¿existe la más mínima garantía de que si cae Gadafi, tras un período transitorio de confusión, no se instale allí un poder islamista radical hostil por principio a España (denominada por esta chusma Al Ándalus)?

Lo más fascinante del mundo árabe es que siempre existe margen para que aparezca un hijo puta mayor.

Oso Solitario dijo...

Acerca de la fuerza real de los islamistas, creo que es difícil evaluarla. ¿Qué sabemos en realidad sobre estos países y su situación?

A menudo los cambios históricos son repentinos, si bien se preparan de manera subterránea durante mucho tiempo.

Un aspecto positivo de todo esto es que demuestra que la historia sigue su curso y no se queda nuna parada, mal que les pese a los que desean el "Fin de la Historia"...el día que no se mueva de verdad nada en el mundo dejaremos de ser humanos y no seremos más que máquinas o una especie animal más.

Gadafi parece que está acabado pero nunca se sabe. Parece que los americanos tienen mucho interés en quitarlo de enmedio y ya empezamos a oír que si hay que procesarlo, que si intervención humanitaria...lo que ha pasado en Libia es aún más raro que lo sucedido en otros países y no descartaría que haya habido una mano externa en este caso.

Anónimo dijo...

Libia es el paía norteafricano más enigmático. Gadafi, fue durante años el azote de los paises occidentales, fomentando y acogiendo a terroristas de todo el mundo, pero al mismo tiempo suministrádoles gas y petroleo a buen precio.

Sus relaciones con los gobiernos italianos fueron amistosas. Recibía inmigrantes de gran parte de Africa para trabajar en su industria. Había cierta prosperidad, en comparación con otros paises del mundo árabe, independientemente de que Gadafi haya sido siempre un egocentrico y un dictador.

¿A que se debe ese cambio tan radical?. ¿Que ocurre realmente en Libia? ¿Que nos están ocultando realmente?

LEG

Soldado Vikingo dijo...

Tengo entendido que Mubarak era aliado de Estados Unidos, ¿no?.
A mí me resulta curioso como se define con el término dictador a aquellos que en su momento han sido aliados de países que se han considerado los defensores de "la libertad y la democracia".
No sé como acabará todo esto, pero si es verdad que son revueltas democráticas, se van a llevar el mismo chasco que se llevarían en su momento los españoles a mediados de los 80.

Oso Solitario dijo...

Pues sí, Mubarak era aliado de Estados Unidos como Ben Alí en Túnez. Y como he comentado, desde luego no se les llamaba "dictadores" hasta que no cayeron.

Esto nos dice claramente cuánto podemos fiarnos de los medios.

La caída de Mubarak ha pillado de sorpresa a Estados Unidos y no le ha hecho ninguna gracia a Israel. Seguramente tienen sus buenos motivos.

A Obama se le está viendo el plumero...cuando salen por medio los "crímenes contra la humanidad" ya tenemos definidos a los malos y justificada una intervención. No han tardado mucho.

Gadafi seguramente es sanguinario y desequilibrado, pero en Libia lo que seguramente NO ha habido son manifestaciónes pacíficas, sino una insurrección armada en toda regla. Manifestantes pacíficos y desarmados no conquistan ciudades venciendo a contingentes de mercenarios extranjeros.

Libia no ha sido nunca un Estado verdadero, sino una trama de lealtades tribales y clanes. Alguien ha organizado este levantamiento utilizando esta debilidad. Cada vez me parece más sospechoso lo que está pasando.

isabel dijo...

Quienes están detrás de todos estos movimientos son los poderes económicos occidentales (Banca) que ven que pierden terreno frente a la, cada vez más poderosa, banca árabe. Los bancos árabes no les dan intereses a sus clientes sino que estos son considerados accionistas y participan de los beneficios de las inversiones. Funcionan así porque la Sharia, ley islámica prohibe la usura y los intereses son considerados como tal. Así que, según mi opinión, en este momento interesa dar libertades políticas a cambio de de que todo lo que pueda suponer amenaza financiera quede eliminado.
Migurita

Oso Solitario dijo...

Gracias por tu comentario, Isabel. Efectivamente por lo poco que sé la banca islámica funciona de esta manera. Estoy de acuerdo en la fuerza de los poderes financieros internacionales, que vacían de contenido totalmente la "democracia".

Pero no veo claro que en el tema que nos ocupa la cuestión de fondo sea esta, sobre todo de qué manera estos cambios de élites dirigentes, a veces sólo cosméticos, vayan a beneficiar a los bancos angloamericanos y perjudicar a los árabes. Si tienes informaciones adicionales, puedes desarrollar este tema o porporcional enlaces, la aportación es bienvenida.

De cualquier manera, admitiendo que haya una parte de verdad en tu hipótesis, es una maniobra por lo menos muy arriesgada, porque si el resultado final de esto es el auge de los movimientos islamistas el tiro realmente les va a salir por la culata.