miércoles, 21 de mayo de 2014

CAÑETE, EL MACHISMO Y LA MORDAZA FEMINISTA









El reciente episodio del político Arias Cañete, obligados a pedir disculpas por unas frases que han molestado a las feministas, dejan claro una vez más que los hombres no pueden ya decir nada. Cualquier insignificancia, cualquier estupidez sirve de pretexto para acusarles de machismo, la palabra más usada por los imbéciles después de igualdad.

Entendámonos. Cañete no es desde luego santo de mi devoción y no es el caso de salir en su defensa. Encarna la mediocridad más absoluta, el ínfimo nivel de la clase política, su falta de carácter y estatura. Y no ha perdido la oportunidad de demostrarlo una vez más en esta ocasión, bajándose los pantalones en vez de precisar lo que había dicho o lo que quería decir, mantener un mínimo de dignidad. Sin ánimo de tomar partido por él, vale la pena ver lo que ha dicho en realidad, lo que se ha entendido que decía, lo que quizás quería decir.


Las palabras machistas de Cañete fueron decir, tras un debate con una politiquilla como él, pero socialista, que debatir con una mujer es complicado porque "Si haces un abuso de superioridad intelectual, parece que eres un machista y estás acorralando a una mujer indefensa".

Dejando de lado la dudosa capacidad de este político de mostrar superioridad intelectual sobre otros, como ha demostrado con este episodio, sus palabras se pueden entender de tres maneras diferentes:

a)      Las mujeres son más tontas que los varones
b)      La mujer con la que tuve el debate es tonta y le perdoné la vida para no parecer machista
c)    Es difícil debatir con una mujer porque cuando un hombre tiene razón contra ella se le acusa de machismo

En la situación y el contexto en que fueron pronunciadas, las palabras de Cañete, ciertamente no muy bien elegidas, significan las tres cosas. Otra cuestión es lo que quiso decir y aún otra lo que ha sido entendido, con mayor o menor mala fe. Las dos primeras lecturas son indefendibles, la tercera es una verdad como un puño.

Lo primero simplemente no es correcto, las mujeres no son menos inteligentes que los varones en general, si es que tiene sentido en primer lugar hablar de inteligencia general. Tanto para empezar, si existiera una superioridad intelectual clara, generalizada, del varón sobre la fémina nunca hubiéramos llegado a la actual repugnante tiranía feminista; régimen que ha podido imponerse precisamente porque ellas no son menos inteligentes y además han conseguido imbecilizar a los varones, convirtiendo una gran parte de ellos en una masa de gilipollas domesticados y metiéndoles en la cabeza un complejo de culpabilidad por ser hombres.

Lo segundo (“Yo, Cañete, soy muy listo, mi oponente en el debate era tonta y caballerosamente he evitado avasallarla”) evidentemente delata una actitud bastante torpe y presuntuosa, además de falta de estilo y fuera de lugar. Pero aparte de todo ello, este señor no se ha enterado aún de que la caballerosidad y la consideración, aun cuando sean entendidas de forma menos torpe, hace mucho que han dejado de ser pertinentes en la era de la dictadura feminista, la guerra de sexos, la mala fe militante y la inquina contra el varón que permea nuestra sociedad.

Lo tercero – el uso de la acusación de machismo por cualquier cretina cuando un varón dice algo que no le gusta – es una práctica despreciable y típica del juego sucio del feminismo. Es algo que todos conocen pero no se puede decir, uno de los tabúes de la dictadura feminista. Cuando alguien la dice en voz alta no se le perdona, la jauría le salta al cuello y se le obliga a pedir disculpas por haber dicho la verdad.

Ya sé que es pedirle peras al olmo, pero Cañete habría podido demostrar un poco de dignidad y carácter si en vez de bajarse los pantalones hubiera seguido esta línea, precisado y aclarado estos conceptos, que por otra parte no son tan difíciles de expresar sin dejar espacio a malentendidos. Por ejemplo así:

Las mujeres en general ciertamente son inteligentes cuanto los hombres, pero si en un debate un hombre le lleva la contraria a una mujer, aun en el caso de que él tenga toda la razón y ella sea completamente gilipollas y más bruta que el cemento, ella lo podrá desacreditar acusándolo de machismo, con lo cual para la masa de cretinos con el cerebro arruinado por la propaganda feminista ella será quien tenga razón.

Reconozco que quizá sea mucho pedir, para un político en campaña electoral, que emplee exactamente estas palabras, pero se puede decir lo mismo también de otras maneras. Aunque por supuesto para la tiranía feminista es siempre inaceptable que se digan estas verdades, comoquiera que se expresen.

Una conclusión se impone, considerando este y muchos otros casos, como por ejemplo el de Toni Cantó, que fue reducido al silencio tras atreverse a denunciar tímidamente la mafia feminista del maltrato y la persecución  judicial del varón.

Vivimos en una sociedad que cada vez más claramente es una insoportable e histérica tiranía; cada vez más intolerable es la mordaza feminista y el ambiente de intimidación sobre los varones, que ya no pueden decir prácticamente nada.

El fanatismo, la estupidez, la mala fe, la mentira y la manipulación erigidos a sistema dominan en la dictadura feminista, donde cualquier cosa que diga un varón será utilizada en su contra.

7 comentarios:

Perro Verde dijo...

Que quieres, hemos llegado a unos niveles en los que el que dice que las mujeres son seres místicos, más inteligentes bla bla bla..... A los ojos de la sociedad es una persona buena , inteligente y con pensamiento propio esto último resulta increíble.

Anónimo dijo...

"ha podido imponerse precisamente porque ellas no son menos inteligentes, y además han conseguido convertir a una gran parte de los varones en una masa de gilipollas domesticados": NO se debe a ninguna "inteligencia"; es mucho menos complejo que eso: es simplemente SEXO.

Parsifal dijo...

"donde cualquier cosa que diga un varón será utilizada en su contra".
Por lo tanto, seamos hombres aunque todo esté en contra. Será la capacidad de sacrificio lo que salve a este mundo. Aguante y paciencia.

dienikes dijo...

El sistema pretende formar individuos debiles y sumisos, es normal que se persiga todo lo que huela a masculinidad y virilidad.

Parsifal dijo...

"El sistema pretende formar individuos debiles y sumisos, es normal que se persiga todo lo que huela a masculinidad y virilidad."

Efectivamente. Por eso, cada hombre ha de buscar la fortaleza y la capacidad de sacrificio en las fuentes más limpias que pueda encontrar: ¿La religión? ¿El ejemplo que nos legaron nuestros antepasados? ¿La naturaleza?... Sea como sea, siempre le ha correspondido al hombre la búsqueda, la inquietud por horadar nuevos territorios (geográficos y espirituales), dudar de lo dado por el sistema...razonar.
Lo que dice "dienikes" es cierto: desviriliza al hombre y tendrás un pueblo sometido.

Anónimo dijo...

Está claro que el objetivo del sistema tal como se indica en más de un mensaje es acabar con todo lo que signifique masculinidad y virilidad, con la creación masculina.

Anónimo dijo...

El caso es que la individua esa, con sus chorradas, ya está en el parlamento europeo. Tiene lo que buscaba: vivir, o seguir viviendo, comodamente a costa de dinero público. A base de enfrentar mediante estupideces, propias de una guardería, a hombres y mujeres; ha logrado para sí una vida regalada.