viernes, 26 de octubre de 2012

DE LA GENERACION X A LA GENERACION SABANDIJA



Sabandija: según el Diccionario enciclopédico Vox (2009)


1.   "Cualquier reptil pequeño o insecto, esp. de los asquerosos y molestos”


2.    Fig. “Persona despreciable”


Como el lector verá no es excesivo hablar de Generación Sabandija como evolución natural o metástasis de la Generación X que constituye una buena parte de los jóvenes y adolescentes hoy en día. O quizá es que han sido siempre lo mismo.

Me refiero a la gamberrada de unos cuantos chavales que asaltaron un colegio religioso de Mérida en lo que seguramente consideran una heroica protesta antisistema:


Además de gritar esas lindezas estos capullitos –flores que no han acabado de abrirse según el diccionario, aunque ya muestran lo que será la flor abierta- con sus banderas republicanas intentaron robar material, arrancar los crucifijos de las aulas, causaron destrozos varios, hicieron pintadas obscenas, tiraron bollos por el suelo e incluso (!) pusieron un bollo a los pies de la estatua de un santo.

Lo de tirar comida por el suelo con desprecio sugiere que no pasan hambre precisamente -mi abuelo hubiera protestado de otro modo- pero el significado de poner un bollo a los pies del santo sinceramente se me escapa. Si algún lector está más versado que yo en el lenguaje simbólico de los guarros que me saque de dudas.

Más arriba he hablado de gamberrada pero la palabra es algo impropia. Pues se trata de algo más: no es simplemente fruto del aburrimiento de unos niñatos sino que tiene evidentemente una intención política. Quiere ser una acción ideológica, anticlerical, revolucionaria. Lejos de haber sido ideada por unos cuantos chavales descerebrados tiene a alguien detrás, alguien que no daba la cara mientras sus retoños entraban a vandalizar el colegio de los odiados curas:


Esta gente por lo que parece quiere volver a los años treinta, se deben considerar los herederos ideales de aquellos que asaltaron conventos e iglesias, con resultados mucho más sangrientos. Es como si quisieran reproducir esta situación, como si en su infantilismo se hubieran quedado mentalmente bloqueados en que 'los curas son los malos' y no salieran de ahí.

En los años treinta sabemos cómo terminó todo. Podríamos pensar que hoy en día, más de setenta años después, las hordas de guarretes que se creen revolucionarios, y sobre todo quienes están detrás, pretenden reproducir esa situación y exasperar las tensiones.

Pero lo que fue tragedia se repetirá sólo como farsa. El material humano es demasiado diferente. Donde antes el marxismo manejaba masas de obreros y campesinos cabreados, que por lo menos sabían luchar y morir, ahora hay masas de niñatos y de guarretes malcriados, llenos de derechos y por tanto convencidos de tener derecho a todo “porque yo lo valgo”, de los que tiran piedras y apalean a la policía si pueden, pero en cuanto se hacen un rasguño o reciben un mamporro se ponen a lloriquear.

Como el perro pequeño que ladra rabiosamente al grande pero sólo cuando éste está atado. Porque eso y nada más es lo que saben hacer. Entraron rompiéndolo todo, empujando e insultando, pero eso sí bien provistos de teléfonos móviles para grabarlo todo, llorar como nenazas y denunciar si los agredidos reaccionaban.

Los capullitos sabían que, siendo menores de edad, los agredidos se meterían en un problema si les daban dos hostias y los echaban del colegio como se merecían:

"Tú tócame, que te grabo y se te cae el pelo porque soy menor"

Como se ve, tenían bien aprendida la lección. Actitud elocuente y que ya lo dice todo, revela la ínfima calidad humana de los niñatos, de sus padres que los han (mal)educado de esa manera y seguramente animado a realizar su hazaña, de los adultos que iban con ellos y permanecieron fuera de las puertas del colegio.

Esta actitud es tan despreciable, es una amalgama tan incalificable de chulería y cobardía,  que cuesta trabajo encontrar palabras adecuadas para describirla.

Personalmente no soy ni violento ni agresivo, pero si un día llego a pensar que es necesario defender mis razones con la violencia aceptaré como parte del juego que el otro se defienda y la misma violencia sea usada contra mí.

Para ser totalmente claro, si voy a tocar los cojones a otro e invadirle su espacio, esté o no justificado esto, tenga yo razón o no, debo aceptar que puedan partirme la cara y no puedo lloriquear y patalear sobre mis derechos violados si el otro se defiende.

Esto es un principio ético elemental. Por lo menos para una persona bien nacida. Lo contrario es ser un mierda en el pleno sentido de la palabra. Y una conclusion se impone.

Lamentablemente hemos criado una generación de mierdas.

Bueno, los han criado los demás, no yo personalmente que intento educar de otra manera, ni muchas otras personas, pero hemos de reconocer que los mierdas son muchos si no la mayoría. Pero no sólo es que representen ellos el futuro de nuestro país, es que sus padres representan el presente.

En efecto si son así es porque lo han recibido de sus padres, que les han enseñado la cobardía, la irresponsabilidad, la arrogancia y la chulería, es que así son también sus padres. Como así son muchos de quienes hacen las leyes, de quienes las aplican y de quienes nos gobiernan. Este tipo de cosas nos ayuda a comprender porqué nuestro país está como está.

Y ésta es la amenaza y la tragedia de nuestro país, no unas masas marxistas cabreadas que van a hacer una revolución, sino una Generación Sabandija criada en los antros oscuros del marxismo cultural durante años y decenios, una sustancia humana que no hará nunca una verdadera revolución, porque se sienten perdidos en el mundo si les quitan el iPhone y la ropa de marca, pero que en cambio tiene el poder de destruir y pudrir la sociedad desde dentro.

Como el lector puede comprobar, las dos acepciones de la definición de sabandija dada al principio de la entrada son plenamente aplicables. Yo me quedo con la primera.

6 comentarios:

Thorshavn dijo...

También son conocidos como "pijohippyprogres", aunque del movimiento hippy de los años 60 y de lo que es "progresar" en la vida sinceramente saben bien poco...

Winston dijo...

Hola Oso. Como siempre, un magnífico artículo. No estaría de más recordar que los padres ideologícos (y a veces tambien biológicos)de esos jóvenes "capullos" no son otros que los miembros de la fundación Federico Engels, fundación que pertenece a la izquierda más radical y trasnochada que presta sus locales y su infraestructura a dicho sindicato de estudiantes, y por supuesto la cobertura ideológica. No hay más que ver cómo en la página de dicho sindicato se recomienda la lectura de los textos editados por la fundación Federico Engels, textos como "El Manifiesto Comunista" (libro que todo revolucionario debería leer según el sindicato) y que por supuesto pueden adquirir a un módico precio gracias a las generosas subvenciones que la fundación ha recibido y recibe de las entidades públicas en virtud, entre otras cosas, a la ley de memoria histórica.

En fin, que los padres de estos capullos que, como bien dices, son nuestro presente y gobiernan en muchos ámbitos, pagan el adoctrinamiento de sus hijos y de los nuestros con el dinero de todos.

Un saludo y enhorabuena por el artículo.

Anónimo dijo...

Tristísimo y muy real el panorama que muestras, ¿pero como combatir esa ponzoña que hemos criado, si tienen a su favor: leyes, políticos, educadores, padres...?

El panorama que se avecina en unos pocos años es ensombrecedor, pues, tales "sabandijas", serán mayores y ocuparán el poder. La idea de verlos dirigiendo los destinos de una nación -suponiendo que nuestro país no esté del todo triturado-, me estremece, y lo que es peor; no veo salida por ninguna parte, salvo que cojamos los bártulos y nos larguemos lejos, tal vez a algún pais del lejano oriente, eso, suponiendo que nos dejaran entrar.

Presiento esa inercia destructiva creciendo con la fuerza de un tsunami letal. Después: la "entropia perfecta".

Saludos. LEG

Frel dijo...

Ya lo creo que es desolador el panorama, producto de la casta política degenerada que nos gobierna, lacayos de la globalización que pretende destruir la identidad de occidente a toda costa. El ejemplo está al asaltar algunos colegios religiosos y dar gritos en busca de los curas para liquidarlos, todo eso es endofobia pura y dura, eso nunca se lo harán a los musulmanes, no asaltarán escuelas coránicas ni los amenazarán, entre otras razones porque son unos cobardes, no tienen agallas para plantarles cara, sólo lo hacen con quienes no le spuede hacerles nada.
Referente a Friedrich Engels, el amigo que mantenía a Marx con su dinero, era un acaudalado empresario alemán que se enrriqueció a base de explotar a los trabajadores, al parecer eso no lo saben los de dicha fundación y si lo saben son unos cínicos, o son como Engels, comunistas burgueses.

DΛOR dijo...

Lo bueno de tanta mierda es que se distingue mejor al que vale del que no vale. Lo paradójico es que esta mierda es la que luego va de demócrata ejemplar: para ellos defender la libertad y la tolerancia significar dilapidar y arremeter contra todo aquello que no les gusta.

A.J dijo...

Has descrito perfectamente con este ejemplo el estado real del marxismo en España y en gran parte del mundo occidental.

Ya no son obreros cabreados-y con razón en ocasiones- como los de principios del siglo XX, solo son escoria aburguesada-funcionarial sin ideal ni referente alguno.

El marxismo no existe en la práctica en Europa , existe el izquierdismo y solo el izquierdismo.
Una de las mejores descripciones del izquierdismo la encontramos en el manifiesto Unabomber , en el cual se hace una buena descripción del"movimiento" y su perfil ideológico.