viernes, 28 de julio de 2017

EL PACTO CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO, LA NUEVA GRAN BASURA ESPAÑOLA





Hoy se ha firmado el llamado Pacto contra la Violencia de Género.

La secta feminista ha dado un paso más en su agenda de persecución contra el varón, en el favorecimiento de la mujer por solo el hecho de serlo, y en las ayudas a los chiringuitos de parásitos subvencionados que viven de esa emergencia fabricada llamada “violencia de género”. Es un triunfo transversal porque todos los partidos políticos han estado de acuerdo y han negociado los términos de este basurpacto durante los últimos meses. Una unanimidad que, como he ya repetido varias veces a lo largo de los años en este blog, es el signo de la tiranía.

Frente a la enorme iniquidad de la Gran Basura Legislativa (me refiero a esa leyezuela inmunda y aberrante de “violencia de género”) y los innumerables abusos que ha generado (las denuncias falsas, la inseguridad jurídica constante para el varón, la extorsión monetaria, la carta blanca a embusteras y oportunistas para arruinar la vida a un hombre y separarle de sus hijos, expulsarle de su casa, someterlo a una vida miserable y maltratarlo de todas las maneras porque sabe que éste no puede defenderse) vemos que, lejos de corregirse estos abusos, llega ahora una intensificación de las aberraciones jurídicas y un espaldarazo a la mafia del maltrato.

Digo unanimidad porque todas las fuerzas políticas “respetables” están unidas en la infamia. Naturalmente no camba nada en absoluto que este Pacto no haya sido votado por Podemos, el partido de los niños mimados y los parásitos con pedigree, que representa la España más degenerada y avanzada en el camino de la decadencia. No lo han firmado porque no es lo bastante persecutorio contra el varón, porque no da bastante dinero a sus chiringuitos de seres inútiles y dañinos que, en el mejor de los casos, chupan del bote con el dinero de los que trabajamos; en el peor, además de lo anterior destruyen las familias y arruinan la vida de las personas. En efecto Podemos dice que falta un enfoque feminista (!!!) cuando toda la legislación sobre “violencia de género”, y aún más esta ulterior vuelta de tuerca, no son más que un inmenso exabrupto feminista.

Se han acordado más de 200 medidas nuevas en las siguientes áreas (es una lista por supuesto no exhaustiva) que reseño rápidamente.

Se intensifica la extorsión judicial legalizada contra el varón, queriendo equiparar el impago del impuesto revolucionario feminista (pues tal es en muchísimos casos) con el nuevo basurconcepto de violencia patrimonial. Supongo que la prensa empezará a llamar maltratadores a los hombres que se resisten a la extorsión judicial y, naturalmente, los papanatas con el cerebro lavado seguirán asociando la palabra maltratador a las fotos truculentas de mujeres con la cara destrozada. Esto en una neurona. En la otra se les habrá quedado la cifra de dos millones (o diez, o veinte, o la última cifra emitida por la propaganda) de maltratadores.

Nuevas, grotescas asignaturas basura en los colegios sobre la Igualdad y la lucha contra la “violencia de género” para llenarles la cabeza a los niños de inmundicias, cuando su mente está más blandita y quedará deformada permanentemente.

Materias sobre “violencia de género” de aprobación obligatoria para el acceso a una serie de profesiones relacionadas con el servicio público. La doctrina oficial del feminismo debe llegar a todas partes, su propaganda debe ser aprendida de memoria. Naturalmente si las comisarias políticas detectan desafección al régimen, el candidato se puede ir olvidando del puesto.

Mayor censura feminista en los medios y la publicidad. No les basta con la vergonzosa tendenciosidad ya en acto, quieren más y sobre todo quieren centralizar la censura.

Más fomento aún de las denuncias falsas, concediendo seis meses de prestaciones sociales automáticas.

Sancionar a quien permita la "apología de la violencia de género" en competiciones deportivas u otros ámbitos; y "apología de la violencia de género" puede ser, como bien sabemos,  cualquier cosa que las comisarias políticas estimen como tal.

Las injurias y calumnias no se considerarán delito leve (si la injuriada es una mujer claro está). Esta aberración dentro de la aberración supone que incluso pelearse con una mujer, criticarla o llevarle la contraria o levantarle la voz (independientemente de lo que ella haya hecho o dicho) se equipara a un delito de lesa majestad, figura que creíamos abolida pero la justicia bolchevique feminista ha reintroducido.

Se quiere evitar el sobreseimiento de la causa cuando la víctima decide no declarar y negar por tanto el “derecho de dispensa”, es decir el derecho de la verdadera o presunta víctima (o de la mujer que ha denunciado impulsada por un rebote momentáneo o por tener la regla) a detener el infernal mecanismo judicial que se pone en marcha automáticamente con una denuncia de maltrato. De esta manera el mecanismo seguirá adelante para que todas las denuncias acaben en condena o en medidas punitivas para el varón. En la misma línea, se cambiarán los criterios de acreditación de las víctimas para incluir aquellas que no han interpuesto denuncia.

Sigamos con el estercolero de medidas. Desgravación y beneficios tributarios a quienes tengan la patria potestad de huérfanos de violencia de género, así como acceso prioritario a viviendas de protección. De este modo no todos los huérfanos son iguales, hay algunos que tienen denominación de origen y merecen un tratamiento especial porque favorecen los negocios de la mafia del maltrato.

Ampliación del concepto de violencia de género que ya no será sólo la ejercida por la pareja o la ex pareja. Se considera violencia contra la mujer aquella que implique “daños o sufrimientos de naturaleza física, sexual, psicológica o económica” es decir cualquier cosa ya puede ser considerada violencia de género, aunque la mujer no tenga una relación sentimental con el acusado.

En un nuevo ataque a la custodia compartida, que la mafia feminista ha tenido siempre atravesada, aquélla no se impondrá en casos de violencia de género. Es decir en todos aquellos casos en que la mujer quiera separar a los hijos del padre y, bien asesorada por abogadas culebra, considere conveniente utilizar esta arma. Ahí querían llegar las feministas, por supuesto, a cargarse la custodia compartida. Además se prohibirá que los hijos menores, en estos casos, acudan a la cárcel para visitar al padre. Infamia dentro de la infamia, miseria dentro de la miseria.

Una sola conclusión se impone ante este nuevo atropello. Quienes pensaban que los cambios de gobierno entre la rama descamisada y la rama encorbatada del partido único fueran a servir para algo, quienes tuvieran la esperanza de que podía presentarse una oportunidad para corregir las aberraciones de la legislación feminista, han quedado desengañados. En realidad hace mucho que debieran haberse desengañado en este sentido. Las cosas sólo pueden ir a peor en el marco del actual sistema y del actual panorama político. Mucho peor si la rama piojosa del partido único obtiene su trocito del pastel en un gobierno futuro, pactando con la rama descamisada.

Pero no es sólo esto, que al fin y al cabo ya sabíamos todos. La cosa va más en profundidad: el Estado y las instituciones se han convertido, abiertamente y cada día más, en enemigos del sexo masculino por principio. Esto es válido en todo Occidente pero más aún, por varios motivos, en nuestro país, España. Nuestra clase política se ha bajado por unanimidad los pantalones ante la secta feminista y la mafia del maltrato y nadie es capaz de levantar una voz de protesta. Es inaudito y monstruoso.

Es más, diría que es también un fenómeno extraordinario que merece análisis. No sé exactamente por qué hemos llegado a este extremo, a este desprecio completo de la justicia y la lógica. Y es que realmente no sabría decir cuál es la razón determinante y principal, si es que existe una, entre las muchas que contribuyen; si es la presión de los medios vendidos al feminismo y la atmósfera de intimidación que ha creado la mafia feminista; si es la potencia del poder financiero mundial (del cual los políticos son marionetas) que ha decidido cambiar la sociedad con el feminismo y las lobbies de la degeneración; o si el motivo principal es el simple cálculo electoral, en una población compuesta en gran parte por mujeres rabiosas y oportunistas y hombres mediocres y sin cojones; o si es quizá que tienen a algunos (o a muchos) políticos pillados por las pelotas con vídeos sexuales, de manera que además del chantaje moral que todos conocemos se recurre también a otro chantaje, mucho más concreto y material.

Probablemente por todas estas razones a la vez. Cualquiera que sea la combinación de motivos, queda clara la mediocridad de una clase política sin dignidad ninguna. Como queda clara la degeneración del pueblo español a través de los años, convertido hoy en una masa que traga con cualquier cosa y acepta cualquier cosa, sin ningún sentido de la justicia (el malestar por la corrupción y la deshonestidad de políticos y empresarios no indica, naturalmente, una indignación ética en nombre de la justicia, sino un enfado cuya raíz verdadera es simplemente la envidia: la mayor parte de quienes gritan su rabia contra los que roban, sencillamente querrían ser ellos mismos los que roban). Una población que se vende por un plato de lentejas mal cocinadas y, en buena parte, ha sido reducida a un hatajo de borregos y mentecatos. Desde los más humildes a los supuestamente ilustrados y a los dirigentes.

Quizá sea injusto con estas últimas consideraciones pero no creo errar demasiado. Que me perdonen los españoles de bien y que no me perdonen quienes se sientan ofendidos por mis palabras: estos últimos evidentemente tienen buenas razones, porque la verdad ofende.

Terminando, volviendo a la tiranía feminista y al futuro que nos espera, a la larga por supuesto algo cambiará porque esto no puede continuar eternamente. El feminismo es un cáncer que tiene el poder de destruir la sociedad y un organismo, evidentemente, no puede tener cáncer para siempre: o se muere o se cura.

MAX ROMANO

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Maravillosa reflexión, Oso: el único español vivo con dos cojones. Estoy harto absolutamente del mundo de mierda, de la estúpida gente que lo habita y de la estúpida sociedad que no sabe hacer uso de la razón. Harto de chicas que se crecen, inadaptadas que saben que violando hombres tendrán un hueco en este hediondo mundo puerco...ya nos les hará falta supuestas bisexualidades...
Y cualquiera puede hacer la buena acción del día!!! Ya no es necesario ayudar a un anciano a llevar la compra a su casa...basta con llamar a alguien "machista". Esto es una maquinaria, la quema de libros germana, el mundo es plano, la bula, la censura de Caravaggio, la irreverencia de Miguel Ángel, la muerte de Abu Simbel...si, amigos, la muerte de la cultura y de la razón, el grito de Aristóteles...la caída de la humanidad. Odio al mundo.
El pensador

Anónimo dijo...

Comparto tu post plenamente. La situación se ha hecho insostenible.Urge plantar cara al problema y planificar la estrategia adecuada para actuar con eficacia.

De nada sirven las actitudes derrotistas ni rasgarse las vestiduras. Estamos demasiado acostumbrados con desahogarnos en la red. Creo que ha llegado el momento de salir a la calle y reivindicar nuestros derechos legítimos como hombres con decisión y valentía. De poner limites a esta discriminación sexista, y a toda la corte de borregos e indeseables que la apoyan

Es hora de ir mas allá de la pantalla de un ordenador y dar la cara -aunque te la intenten partir-. Oso, hemos llegado al limite. Los blogs de cuantos pensáis como hombres identitario don un medio idóneo para dar el paso. El tiempo se agota y la canalla se crece día a día. Son peligrosos y muy activos.Un saludo.
LG

Anónimo dijo...

Odiando al mundo y con actitudes derrotistas no se va a ninguna parte. Típico comentario de tertuliano de café. Pura retorica vacía.

Anónimo dijo...

Y toda esa avalancha degradante va a mas. Quieren el poder a toda costa y lo están consiguiendo. Solo HazteOir les presenta batalla publica. Los demás, a darle a la tecla, que así no se corren riesgos.
German