sábado, 7 de mayo de 2011

LA DOCTORA SÁDICA Y SU TRAMPA PARA CIPOTES


Queridos lectores: quizás dentro de poco podamos comprar este artilugio por Internet o incluso abran franquicias en nuestro país. Raro es que las perturbadas mentales de este asqueroso gobierno feminista y sus gilipollas domesticados no se hayan interesado por el tema. Lo mismo se les ocurre un día distribuirlo gratuitamente  en las farmacias:


¿Qué es esto? se llama Rape-aXe y es una trampa para cipotes. Se coloca en el interior de la vagina y cuando el pene entra se cierra alrededor atrapándolo con unas púas afiladas como cuchillas de afeitar según la página que lo publicita. Según su inventora causa gran dolor y debe ser retirado quirúrgicamente porque de lo contrario puede provocar lesiones irreversibles. He aquí el enlace donde nos obsequia con un demo del funcionamiento y nos proporciona otras amenas informaciones:


Esta especie de cepo, inspirado en el mito de la vagina dentata y que parece salido de una mala película gore, es una invención de la doctora sudafricana Sonnet Ehler. La excusa para esta encarnación en látex de odio antimasculino es combatir las violaciones, proporcionando a las víctimas un medio de defensa y marcando al violador con este artefacto, que lo debería llevar derecho al hospital y a ser detenido por la policía.

Naturalmente nadie pensará seriamente que esto vaya a evitar muchas violaciones. Eso sí, perfectamente puede ser el instrumento de venganza de mujeres despechadas o hijas de puta de toda clase que por un motivo u otro desean castigar a un hombre. Que además de sacar el rabo cruelmente lacerado por los ganchos de la venganza podrá ser acusado de violación, y como el varón es culpable hasta que no se demuestre lo contrario lo puede tener bastante difícil con la justicia.


Como es evidente, aquí se trata de las fantasías de la típica feminista dominada por una aversión patológica hacia el miembro viril. Humanamente podemos comprender su deseo de venganza contra un órgano que probablemente huye despavorido nada más verla. No hay que ser un genio para notar en la foto el placer enfermizo que esta tipa siente imaginando los ganchos que se clavan en los cuerpos cavernosos de la odiada polla.

En fin, no sé si este invento saldrá a la venta alguna vez o si es sólo una curiosidad fruto de una mente desequilibrada. Otras mujeres comprometidas en estos temas y algo más sanas mentalmente lo han criticado con dureza. Pero lo importante no es tanto esto sino el valor de símbolo que tiene Rape-aXe. Este artilugio descubre las cartas y el juego del feminismo de manera muy clara.

Es una verdad resabida que los locos a menudo dicen la verdad. Este aparato tendrá su origen en las fantasías húmedas de una mujer trastornada, pero por esto mismo y de manera involuntaria, nos está diciendo la verdad sobre el feminismo. Con un lenguaje figurativo transparente que incluso los gilipollas domesticados pueden comprender.


El verdadero rostro del feminismo es éste y no otro. La foto expresa exactamente lo que las feministas quieren hacernos a los hombres, de manera metafórica y si es posible real. Quien no se haya enterado aún que despierte y vaya abriendo los ojos.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Imagino que la "inventora" de tal cepo es la que figura en la foto. Realmente sus facciones evidencian una marcada anormalidad. Una anormalidad patalógica, peligrosa, sádica...

Del mismo modo que la policia confecciona listas de pederastas y asesinos, debería hacerlo con éste engendro humano. Pero, mucho me temo que el apoyo que estará recibiendo de los sectores más ultras del feminismo impedirán cualquier iniciativa contraria a su promoción en el mercado.

No dejo de sorprenderme ante la "guerra sucia" declarada contra todo lo que huela a masculinidad, que, desde hace años está campando a su antojo, empezando por nuestro propio pais, donde el "poder feminista" ha llegado a incluir leyes tan bochornosas como la de "violencia de género" en nuestra jurisprudencia.

Ójala, con la finalización del periodo negro del zapaterismo puedan revocarse éstas leyes. De no ser así, habría que pensar (al menos para los que aún nos sentimos hombres) emigrar de éste desgraciado país.

LEG

guillermo dijo...

Habra que ponerse uno en el culo, por si vienes Zerolo otra vez.

Oso Solitario dijo...

La inventora es en efecto la de la foto y lamentablemente las anormales como ésta son las que luego llegan a ministras y "miembras" que imponen leyes y justicia antimasculina, como bien sabemos en España.

Por desgracia no es un problema sólo español. si así fuera uno se quedaría tranquilo emigrando a otro país como dices. Un cambio de gobierno será seguramente positivo pero no creo que se atrevan a abolir las leyes infames de ZP. A menos que un número suficiente de hombres empiece a rebelarse y a oponerse frontalmente al feminismo.

Mientras tanto hay que luchar de todas las maneras posibles. Por ejemplo, identificando marcas y productos cuya publicidad es denigrante para el hombre para oponerles un boicot total. Aunque nos cueste algún sacrificio.

Anónimo dijo...

Oso, el esperpento postmoderno actual fruto del progresismo y el liberalismo e sun fenómeno occidental no es solo español.

Cuando veo a estos progres , feministas y demás enfermos comprendo profundamente a los morunos radicales...

Lo que me ha llamado la atención es la polla que utiliza como "maniqui" para el artilugío, una polla muy común, de 30 cm de larga y 22 cm de circunferencia...

Anónimo dijo...

Algo se tenia que inventar contra los cerdos que violaban las mujeres en africa, ya que en la mayoria de los casos las dejan embarazadas,y estas no tienen suficiaentes recursos para mantener el hijo y les destrozan la vida. Desde este contexto, (en africa) el invento puede considerarse como una defensa o algo util, pero lo que no me pareceria justo, es que en una sociedad desarrollada la mujer lo utilizara como venganza o arma, sin justificación razonable o por simple malicia de dañar al hombre...

Me gustaria añadir, que algunos de los tipos que parecen un poco amariconados y van de progres feministas, solo es una tapadera para caerle mejor a su amiguita y sacarle parte de lo que ellos quieren. Yo no seria capaz de venderme, no soy feminista y mi chica tampoco, cosa que ha hecho que me de cuenta de que no todas son feministas y que en parte manifestamos nuestra frustración en forma de quejas de feminismo, contra el que a veces es un ser femenino irresistible y pasa de nosotros.

Dejamoslas que se hagan ilusiones Y se sientan con un poco de autoridad, ya que nosotros ya las hemos mandado y tenido como a inferiores durante siglos.

Oso Solitario dijo...

Gracias por tu comentario, Anónimo:

Este invento tiene poco que ver con la protección de la mujer y mucho con las taras mentales de las feministas. Creo que estarás de acuerdo en que si una pandilla de salvajes va a violar a una mujer y el primero es víctima de este artilugio, la mujer no sale con vida de allí.

Por lo demás efectivamente muchos progres que agachan la cabeza ante el feminismo lo hacen para "mojar" algo más. Este es el hombre que quiere el feminismo, despreciabñe hasta un punto difícil de expresar con palabras. Y también dice lo bajo que ha caído la mujer moderna si el tipo de hombre que va buscando es esta clase de mamarracho.

Sin embargo esto no tiene que ver con la oposición al feminismo, que es una denuncia de su campaña contra el hombre y las injusticias sangrantes que está imponiendo en nuestra sociedad.

Anónimo dijo...

Casi un año después pero bueno. Quisiera ver si (en un caso hipotético) alguna de sus hijas o esposas fuesen violadas, no hubiesen querido llevar una de esas "trampas"... Además, cosas más innecesarias y dañinas han sido inventadas por el hombre para su propia autodestrucción: bombas, armas, etc, así que no hagan alboroto por esto como si hubiesen creado un arma biológica... Y pues es cierto, este invento puede ser usado para otras cosas peores y no para su fin, pero es bueno que el hombre empiece a pensar más con la cabeza de arriba y no con la de abajo y así meditar mejor donde va a introducir su preciada "polla".

kufisto dijo...

Pero qué hija de la grandísima perra...

Saludos, Oso