martes, 26 de febrero de 2013

TONI CANTÓ Y LA MAFIA FEMINISTA DEL MALTRATO



En repetidas ocasiones este blog se ha ocupado del feminismo y su mafia del maltrato, que vive de meter a los hombres en la cárcel y perseguirlos judicialmente. Mafia que se apoya en una legislación inicua y una justicia pervertida, totalmente condicionada por el feminismo. Completa el cuadro la proliferación de las denuncias falsas fomentadas por la ley, hasta el punto de que es práctica difundida, entre mujeres en proceso de separación, poner denuncias por maltrato simplemente para sacar ventaja de ello.

Pero para un personaje público o simplemente que esté dentro de las instituciones, decir estas verdades cuesta caro. El régimen feminista actualmente en vigor no quiere que haya voces disidentes, quiere que su propaganda sea la única voz; han alcanzado un grado tal de intoxicación y falsificación, se han pasado no tres sino tantos pueblos, que cualquier voz disidente es un peligro que amenaza derribar el castillo de infamia que han construido. Los jueces que se atreven a decir la verdad son perseguidos, como el juez Serrano que fue apartado de la carrera judicial, y para un personaje público o un político, adoptar una posición contra la lobby feminista equivale al beso de la muerte.

¿Algo está cambiando? ¿Se empieza a abrir una brecha en el muro? Quizá. Ayer el diputado de UpD Toni Cantó –que ya se enfrentó a las imposiciones de la lobby animalista con unas meritorias declaraciones sobre los toros- hizo unos comentarios contra la mafia del maltrato, la proliferación de denuncias falsas, la iniquidad de la justicia y de las leyes. Lamentablemente sólo unas horas después se retractaba y pedía perdón por haber dicho la verdad.



En efecto en pocas horas se le echó encima la jauría y se le obligó a pedir disculpas. Aunque en verdad lo hizo a medias y sin renunciar a lo esencial de sus posiciones ¿Qué es lo que dijo? Apuntemos brevemente los comentarios del actor-diputado:

"Hablas de denuncias falsas y te dicen que no te importan las muertes de mujeres o te llaman maltratador. Ese es el nivel en nuestro país".

¿Alguien se atreve a negar esto? Años de propaganda y lavado de cerebro han creado este ambiente de fanatismo histérico, efectivamente ése es el nivel en nuestro país y dan ganas de vomitar.

"¿Sabían que la UE paga 3.200 euros por cada denuncia por malos tratos? Desde 2004 han entrado así 2.080.000.000 euros. ¿Qué gobierno renuncia a eso?".

Ignoro si éste es el mecanismo, pero lo cierto es que la mafia del maltrato vive de las denuncias, recibe ayudas europeas y cuantas más denuncias haya más prospera. Así que en la sustancia es totalmente correcto. Y no olvidemos que a esta gentuza la pagamos todos nosotros con nuestro trabajo.

"La mayor parte de las denuncias por violencia de género son falsas. Y los fiscales no las persiguen".

Esa es otra verdad como un puño, consecuencia de la legislación que fomenta las denuncias falsas, aunque se nos siga mintiendo miserablemente con estadísticas tendenciosas


¿Nos toman por gilipollas? ¿Realmente pretenden que nos creamos estos porcentajes búlgaros? Estas cifras no se las creen ni ellas; más manipuladas que la Duquesa de Alba, son una mentira y un  insulto a la inteligencia de cualquiera -excepto a la de los hombres feministas- aunque sólo sea porque no incluyen las causas archivadas. El 0,01% será –como mucho- lo que es investigado o perseguido como denuncias falsas, y demasiado bien sabemos el interés que tiene nuestra justicia antimasculina en perseguir a las mujeres que denuncian falsamente. Pero naturalmente no se puede esperar nada mejor que manipulación y mala fe por parte de organismos públicos infestados por feministas.

Ello no impide que esta falsedad sea repetida por todos los medios con titulares y artículos engañosos, para convencer a la gente de que el porcentaje búlgaro es la verdad y que así todos se vayan tranquilos a dormir pensando que tenemos una justicia justa.

Y por supuesto, las denuncias verdaderas a lo mejor lo son sólo por un empujón, in insulto, un vete la mierda…las leyes basura que tenemos condenan a hombres a penas de cárcel por este tipo de cosas.

"En 2010 se suicidaron en España 2.456 hombres, un total del 78,09% del total.. Aproximadamente el 70% de ellos estaba en proceso de separación".

También esto es cierto, y no es difícil comprender el motivo. Y no es otro que una justicia que trata a los varones como la mierda, que los acorrala y que deliberadamente lleva a cabo una campaña de acoso y derribo contra los varones en proceso de separación. Las estadísticas de suicidios masculinos aumentaron precisamente tras las leyes persecutorias de Zapatero. No es extraño que haya quien no aguante la presión. Como tampoco es extraño que otros, de frente a un tratamiento canallesco por parte de la justicia y una humillación sistemática con el apoyo del Estado, acaben matando a su pareja para después matarse ellos mismos. Feminismo por tanto, asesino además de infame.

¿Cómo hemos de interpretar todo esto? Cantò rectifica sobre los datos, a mi entender de manera injustificada porque todo lo que ha dicho es defendible en la sustancia, pero promete batalla y un compromiso que no podemos dejar de apreciar.



Es improbable que haya sido una iniciativa personal del diputado y que le hayan llamado al orden posteriormente; más bien parece que ha sido un tantear el terreno, un sondear la sensibilidad a la cuestión masculina en la sociedad, sin comprometer a la direccion de su partido que, por otra parte, se ha mostrado sensible a estos temas, aunque de manera muy cautelosa y un poco pisando huevos. Lo cierto es que si son inteligentes, los de UpD tienen ahí una mina de votos, a pesar de toda la propaganda mediática, unánimemente alimeada con el feminismo.

Esto es ciertamente positivo, que se rompa el muro de silencio y de omertà que circunda los abusos feministas, al nivel de la política nacional y los grandes medios –aunque de manera segada y sistemáticamente profeminista- es una excelente señal. Es lamentable que entre los partidos con representación en el parlamento, sólo el que está dirigido por una mujer pueda permitirse sacar a la luz estos temas –porque así están las cosas- pero bien venga, desde el punto de vista de la cuestión masculina.

Por otra parte, este caso confirma por la enésima vez que hoy en día no se puede hablar libremente, que existe un clima creado artificialmente de fanatismo histérico, de censura e intimidacion, en el cual si alguien dice una palabra que no les gusta a las feministas se le obliga a rectificar y a pedir disculpas.

Esta es la marca de la tiranía feminista en que vivimos. Una dictadura intolerante que nos ha impuesto poco a poco, de manera taimada y traicionera, una raza de serpientes venenosas que han disfrazado hábilmente sus colmillos con buenas palabras.

Aunque como he comentado antes, quizás algo empiece a moverse. Las misma saña de  las reacciones a las palabras de Cantó, su carácter histérico y descompuesto, indican que la mafia feminista tiene miedo a cualquier brecha, aunque sea mínima, en el muro de mentiras que han construido. Y no pueden tampoco disimular su irritación cuando se les lleva la contraria. Acostumbradas durante demasiado tiempo a que nadie lo haga, espumajean de rabia incontenible cuando alguien empieza a criticarlas y a decir las verdades que ellas quieren ocultar.

Esperemos que se siga en esta línea, que más voces se levanten contra la mafia feminista, y que esos ataques de rabia se multipliquen hasta hacerlas reventar como el enano Rumpelstiltskin del cuento de Andersen, metáfora medieval del demonio y por tanto del mal que la humanidad siempre lleva consigo.


ACTUALIZACIÓN  DE LA ENTRADA (1 de Marzo de 2013)

Han pasado unos días desde el episodio del que trata esta entrada y continúan atacando a Cantó por haber dicho la verdad, en un tentativo de linchamiento mediático y político, con artículos llenos de mala fe y falsificación, en los que el diputado ha pasado de "difundir datos no contrastados" a "difundir datos falsos" y en los que el porcentaje búlgaro de denuncias falsas que dan las feministas se presenta como la verdad. Porcentaje que ni el más gilipollas se puede tragar.

Lamentablemente Cantó sigue agachando la cabeza en lugar de defender su posición como podría hacer perfectamente. Por ejemplo en este artículo se comenta con algún detalle de qué manera ese porcentaje risible es una estadística manipulada y los números vienen presentados de manera que falsifican la realidad:

El patrón moral

Sea por indicación de su partido o porque simplemente no está a la altura de la tarea, Cantó no discute los datos oficiales, no defiende su posición e implícitamente así concede una victoria a la mafia del maltrato y a sus mentiras. Con todo, la verdad se ha asomado por un momento a nivel de la comunicación de masas, y la próxima vez no le harán callar tan fácilmente, a Cantó u a otra persona.

Cantó debía esperarse estas reacciones histéricas y este linchamiento, por tanto habría debido hacer las cosas un poco mejor. Hablando con las principales asociaciones que combaten la mafia del maltrato, estudiar y analizar los datos, explicar porqué y dónde mienten los datos oficiales, presentando al mismo tiempos datos cotejados y defendibles. ¡Para eso es diputado, coño!. Un par de becarios con formación adecuada le podrían hacer este trabajo en menos de una semana. Con esto en la mano, se podría permitir no ya mensajitos en twitter sino atacar hasta el fondo y no retroceder un milímetro ni pedir humillantes excusas por decir la verdad.

¿Lo harán algun día? Quedémonos con el aspecto positivo y a pesar de todo apoyemos  a Toni Cantó a pesar de su proceder inadecuado, porque ha conseguido que la verdad se asome por un instante.

jueves, 14 de febrero de 2013

MIRAR ES ACOSO SEXUAL





Como todos sabemos, excepto las avestruces con la cabeza dentro de la arena, hoy en día cualquier cosa puede ser acoso sexual. Se aprueban regularmente leyes cada vez más draconianas, con el único objeto de perseguir al varón y criminalizar cualquier iniciativa suya, si la mujer entiende según su capricho inapelable que es acoso. Me ocupé del tema el año pasado en la entrada Acoso sexual en ocasión de una ley francesa, particularmente repugnante y que veremos por aquí seguramente dentro de unos años. En efecto, un vistazo a la actualidad, aunque sólo sea ocasional, nos hace comprender que las feministas no descansan en su empeño de hacer el aire irrespirable a los varones, en cualquier parte del mundo donde puedan transformar en ley la bilis antimasculina que llevan dentro.


Precisemos que no se trata de una ley propiamente dicha sino de un reglamento en el ámbito de las fuerzas de seguridad.

“El acoso verbal, por ejemplo, está perfectamente acotado: pueden ser chistes, sugerencias, comentarios, algún tipo de insinuación o pedido de mantener relaciones sexuales. En el acoso no verbal se incluyen las miradas, silbidos, gestos, exhibición de imágenes o partes del cuerpo, dibujos, gráficos y fotos. Finalmente se explica lo que puede considerarse acoso físico, como contactos no deseados, acercamiento excesivo e innecesario, roces, tocamientos, besos y abrazos forzados. También se comprende a las cartas, llamadas y mensajes.”

Es decir acoso es cualquier cosa. El hombre acosa sólo con su presencia y sólo por existir. Es la típica basura legislativa que la jauría feminista está introduciendo donde puede, que en este caso va especialmente lejos en su intromision en aspectos cotidianos y mínimos de las relaciones humanas, que no deben ni pueden ser reglamentados. Aquí no existen ni justicia ni equidad, sino arbitrio uterino hecho ley,  una obsesión enferma por castigar al hombre y dejarlo a la merced de cualquier zorra que lo quiera denunciar. Completa el odioso cuadro la inversión de la carga de la prueba que impone al acusado demostrar su inocencia.

El lector pensará que le importan un comino las leyes en Uruguay y menos aún sus reglamentos ministeriales o de policía. Tiene toda la razón y tampoco a mí me quita el sueño lo que pase en Uruguay, pero esta actitud, aunque legítima, es limitada. Como la podredumbre que progresa sigue las líneas de menor resistencia y aparece al principio en un rincón apartado, así es la gangrena feminista que avanza. Que se haya aprobado esto en Uruguay en Febrero del 2013 significa sólo que en ese lugar y en ese momento las feministas han encontrado el punto de menor resistencia en la aplicación de su proyecto miserable, proyecto que es de alcance mundial y que persiguen con la constancia y la tenacidad propia –hay que reconocerlo- de las mujeres.

Doblemente dañinas aquí porque se trata de una variedad particularmente perversa de mujeres fracasadas y biliosas odiadoras del varón. Una variedad que ciertamente ha existido siempre, pues son encarnaciones de un aspecto destructivo y negativo de la mujer, cuyo arquetipo los antiguos conocían bien bajo la forma de diosas malévolas y crueles, Harpías, Erinias, demonios femeninos de todo tipo, y los niños aprendían a conocer en la figura de la bruja de los cuentos infantiles. Entre paréntesis, quizá también por esto las feministas quieren censurar y destrozar los cuentos tradicionales; se ven demasiado bien retratadas aunque sea de manera simbólica y metafórica.

Embridadas y con el bozal que les corresponde en una sociedad permeada de valores sanos y fuertes, esta variedad de mujeres, en un mundo decadente y sin principios, encuentran campo libre para sus inclinaciones malignas. Con la colaboración y el apoyo implícito de la generalidad del resto de las mujeres, que así demuestran no brillar precisamente por su sentido de la justicia, y de los hombres que las siguen, tristes comparsas con  el cerebro lavado que hacen el papel de tontos útiles y cuentan menos que un cero a la izquierda.

El proyecto feminista se revela cada día con mayor claridad y las avestruces deben realizar esfuerzos heroicos para no verlo. Este proyecto no es otro que acosar al hombre, crear una sociedad en que se le pueda perseguir por cualquier cosa. Este es el verdadero acoso sexual, una tiranía feminista que avanza, una lógica pura y dura de guerra de clase contra el varón.

jueves, 7 de febrero de 2013

NEGROS, GITANOS Y CORRECCIÓN POLÍTICA


Como sabemos, uno de los principios clave de esa tiranía que recibe el nombre de Political Correctness es no llamar a las cosas con su nombre. Por ejemplo en su enfermiza obsesión por convencernos de que las razas no existen, de que somos iguales todos; y si no nos pueden convencer, intentan impedirnos hablar robándonos el lenguaje y lavándonos el cerebro ya desde niños, para que nuestra mente no pueda pensar cosas que los fanáticos de la igualdad consideran que no existen, o que si existen no debemos pensar.



El lenguaje lleva dentro la historia, sea buena o mala, si es que tiene un sentido este maniqueísmo cuando se habla de historia. En sus estructuras y sus palabras, tiene un contenido, lleva una memoria y una identidad. No vamos a cancelar la existencia y la diversidad de los gitanos y los negros porque eliminemos esas palabras; los niños sabrán que existen los gitanos y los negros en cuanto encuentren a uno de ellos. No vamos a cancelar la historia eliminando una expresión que lleva el recuerdo de la esclavitud en el  pasado. Hacer esto sólo sirve para que el cabeza de chorlito progresista se sienta en paz consigo mismo en su lenguaje falso y artificial que niega la realidad

Todo esto es sin embargo menos inocente de lo que parece. En efecto, si por una parte eliminando las palabras o sustituyéndolas por los ridículos chorizos políticamente correctos no se cambia el mundo real en un milímetro, se modifica y pervierte el pensamiento, en gran medida estructurado por el lenguaje. No llamando a las cosas por su nombre, aceptando la tiranía lingüístoca de la corrección política, terminamos por no ver la realidad y sustituir al pensamiento y a la lógica por una melaza mental que constituye la forma mentis progresista, empeñada en negar lo que no cuadra con sus prejuicios y con su insoportable moralismo. Vamos, para decirlo en breve, que hablando el lenguaje políticamente correcto nos volvemos todos gilipollas.

No sólo, sino que la corrección política quiere destruir nuestra herencia cultural, nuestra tradición, nuestra literatura. Porque a esto equivale censurar las palabras y querer extirparlas, como por ejemplo en esa obscenidad de querer reescribir los cuentos infantiles o la literatura.

Esto es lo que busca la siniestra secta de la corrección política cuando pretende robarnos el lenguaje. Puesto que el cerebro, los ojos y la memoria niegan una realidad que al progresista le parece inmoral, entonces tenemos que ser todos descerebrados, ciegos y sin memoria.

Es así de simple. El núcleo de la corrección política es la voluntad de transformarnos en un rebaño de bípedos imbéciles, incapaces de pensar porque les falta el lenguaje para hacerlo, incapaces de ver porque les faltan las palabras para expresar lo que entra por sus ojos, incapaces de interpretar la realidad porque no tienen memoria de quiénes son, porque les han robado la memoria de una época en la que el lenguaje enseñaba a pensar y los bípedos domesticados eran aún hombres.

domingo, 3 de febrero de 2013

APLICACIONES RACISTAS, ACOMPLEJADOS Y MAJADEROS



Creo que muchos de nosotros de niños hemos jugado a hacer de chinos presionando ligeramente las comisuras de los ojos para aparentar ojos rasgados; quizás nos hayamos pintarrajeado alguna vez para jugar a los indios. En el desfile de los Reyes Magos, si no hay negros disponibles para hacer de Baltasar, se coge a uno y se le tizna de negro la cara. Cuando se hace un bosquejo rápido de un negro, se le pone la cara negra, a un indio americano se le ponen plumas y rayajos en la cara, a un blanco se le pinta blanquito y sonrosado.

Todo esto es muy banal, el lector pensará, y todos estábamos tan contentos hasta que llegaron los imbéciles de la corrección política para decirnos que todo esto son estereotipos racistas y que no deben ser tolerados. No pudiendo por ahora censurar los garabatos que hacen los niños, censuran las aplicaciones racistas…


Uno se pregunta qué es lo que hace la aplicación racista. ¿Denigra a grupos humanos? ¿Hace un llamamiento a la violencia? ¿Es un juego shoot and kill con puntuación diferenciada en base a la raza? Nada de todo ello. Lo que hace la aplicación racista es esto…




Si el lector se está retorciendo en su sillón de la risa lo comprendo perfectamente. Pero hay gente que se toma estas cosas muy en serio; en este caso un americano de origen chino que se ha sentido ofendido por el estereotipo de Fumanchú y ha recogido miles y miles de peticiones de acomplejados y mentecatos como él para solicitar la retirada de la aplicación, cosa que al final han conseguido.

Esto no es un caso particular sino que se está volviendo la norma hoy en día; es el fanatismo de una sociedad que aplica hasta el final sus principios básicos, el fetichismo de la igualdad y de los derechos individuales. Una sociedad donde se niega la existencia de la diversidad humana, racista hasta el límite y en el peor sentido porque quiere anular y eliminar las diferencias humanas. La dictadura de una masa sin rostro de gilís acomplejados y majaderos, que se sienten insultados por cualquier cosa y se creen con derecho a prohibir a los demás todo lo que ofende su pequeño ego hipersensible.

Es como vivir dentro de una pesadilla en la cual los idiotas y los deficientes se han hecho con el poder, o dentro de un manicomio donde los locos han encerrado a los cuidadores. Pero todo es, por desgracia, perfectamente lógico y consecuente. Es la sociedad del igualitarismo y el individualismo masificado pensada y vivida hasta sus últimas consecuencias. Después de miles de años de sociedad humana, hemos superado la ley del más fuerte para caer en la ley del más tonto.

lunes, 28 de enero de 2013

RUSIA, ÚLTIMO PAÍS SANO EN EUROPA, CONTRA LA LOBBY HOMOSEXUAL






Habitualmente los medios en nuestro país y en Europa se indignan con Rusia por varios motivos, entre otras cosas por la -mal llamada- homofobia que muestran las instituciones, la sociedad y las leyes en Rusia.

En efecto en ese gran país no se permite la carnavalada repugnante del orgullo gay y la homosexualidad está mal vista por la mayor parte de la población, como corresponde a un pueblo sano, con un criterio sano de lo que es normal y lo que es anormal. Un país, además, donde las instituciones, siguiendo el sentir de su pueblo, se niegan a ceder ante las lobbies de desviados sexuales apoyadas y financiadas por los poderes ocultos en Europa y Occidente.

Las mismas lobbies que han lavado el cerebro al gran público con la palabra homofobia, tachando de homófobo a cualquiera que considere la homosexualidad como una desviación, a quien considere que no se debe confundir a ésta como la normalidad. Esto es un principio y un criterio, sano y basado en la naturaleza humana, que no implica odiar a los homosexuales ni quererles dañar por ser tales. Sin embargo la propaganda que hay dentro de la misma palabra homofobia es exactamente esta mentira, la falsedad según la cual quien considera la homosexualidad una desviación y una anomalía piensa así por odio hacia el homosexual.

En Rusia los poderes públicos intentan proteger a los menores de quien intenta pervertirlos, en vez de adoctrinarlos con basura y apología de la homosexualidad como Educacion para la Ciudadanía y sus equivalentes en otros países. En Rusia a la propaganda pederasta dirigida a los niños y muchachos se la llama con su verdadero nombre, que es corrupción de menores. Así se la llamaba también entre nosotros antes de que las cloacas subieran de nivel hasta inundar toda la sociedad. En Rusia a los pervertidores de muchachos se les persigue y en este sentido es encomiable la ley que se acaba de aprobar en ese país y sanciona la propaganda homosexual dirigida a los menores; entendiendo con ello, entre otras cosas, las marchas del orgullo gay, los programas de televisión a los que puedan tener acceso los niños y las exhibiciones públicas de homosexualidad.

Es una ley justa y equilibrada que no persigue a los homosexuales en cuanto tales, pero marca un criterio de normalidad y anormalidad, permite que cada cual viva su desviación pero no que se imponga a la sociedad como la normalidad; en particular establece que los menores deben ser protegidos de los desviados sexuales y que la infancia debe ser tutelada.


Es un verdadero placer observar cómo se indignan y ponen el grito en el cielo los periodistas y medios vendidos a los defensores de la degradación, las instituciones de la corrupta y degenerada Unión Europea, las lobbies homosexuales, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. En pocas palabras, toda la gentuza que trabaja para la disolución, la decadencia y la ruina, que espumajea de rabia ante un país y una sociedad sana, que resiste a la degradación que viene de Occidente, financiada por los amos del mundo y su casta de camareros en la política, los medios, las universidades.

Por cierto que, sin haberlo hecho a propósito, me viene como anillo al dedo citar el artículo del Vikingo Macabro apenas publicado Fijación nazisociata por el sexo infantil que subraya la obsesion enfermiza de la progresía por sexualizar a los niños a edades cada vez más tempranas, fomentar la homosexualidad entre menores y en definitiva pervertir a la infancia y la adolescencia, pasando por encima de la voluntad y las ideas morales y eticas de los padres.

A toda esta gentuza en Rusia sabrían cómo tratarla, con unas merecidas vacaciones en sus prisiones, notoriamente duras y no hoteles como aquí, donde la población residente sabría aún mejor impartir un tratamiento de ciudadanía práctica a esta pandilla de corruptores y pervertidores de menores.

En esto y en muchos otros campos Rusia, último gran país sano que queda en en Europa, resiste al Nuevo Orden Mundial.

Viva Rusia.

domingo, 27 de enero de 2013

EL PRINCIPITO, LA PLAYSTATION Y LOS TALIBANES



Los miembros de las familias reales no han brillado nunca por su inteligencia, salvo algunas excepciones, por lo cual normalmente tienen a alguien que les aconseje sobre lo que tienen que decir y sobre todo cuándo quedarse callados.

El príncipe Harry, de la casa real británica, no parece una de esas excepciones y tampoco debe escuchar mucho a sus asesores, si es que los tiene. Regresando a su país desde Afganistán tras unos meses de campaña, en los cuales combatía –es un decir- a bordo de un helicóptero de ataque Apache, ha declarado que era bastante bueno en matar talibanes porque tenía los pulgares entrenados a fuerza de jugar a la Playstation y la Xbox.

Ante esta exhibición tan edificante de virtudes marciales y cualidades guerreras, un portavoz de los talibanes ha dicho algo así como que el príncipe tiene “un problema mental”…


No sé si es un problema mental o no, pero si lo es, se trata del problema mental de todo el Occidente actual, decadente, de hombrecillos que se esconden detrás de sus máquinas.  El príncipe, aun sin quererlo ha dicho una verdad como un puño: que la campaña que Occidente combate contra los afganos es una guerra cobarde y sin honor, una guerra de máquinas contra hombres en la cual de una parte se combate con el cuerpo y con la sangre, se lucha arriesgando la propia vida y perdiéndola, mientras que en el otro lado se aprietan botones, se juega a la Playstation, se lanzan misiles, se ataca con aviones ni siquiera tripulados sino robóticos, teleguiados por un capullo a cientos o miles de kilómetros de distancia.

El año pasado dediqué la entrada Las máquinas contra los hombres a esta cuestión y no me repetiré. Como entonces escribí, no es que considere deseable o positiva la manera de vivir de los talibanes. Pero si el Islam es un peligro para Europa, no lo son los afganos a quienes les importa un comino el resto del mundo. Los enemigos verdaderos están mucho más cerca.

Naturalmente algunos soldados occidentales están en el campo y corren un peligro real. Como el militar español que hace no mucho saltó por los aires intentando desactivar una bomba. Por mucho que estén allí como mercenarios al servicio de EEUU y no por los intereses de su país, cualquiera que arriesgue su vida en la batalla merece consideración, independientemente del resto. Un respeto que no merece la gentuza que se limita a apretar botones.

Porque, seamos honestos y hablemos claro, los que se limitan a apretar botones y a jugar con el joystick, de frente a un talibán en carne y hueso se ensuciarían en los pantalones.

Claro que no hemos sido siempre así. El Imperio Británico, sin ir más lejos, ciertamente se construyó con hombres hechos de una pasta muy diferente. Hace no tanto tiempo, también en Europa, cuando un hombre volvía de la guerra, podía hablar con orgullo de sus virtudes guerreras, su valentía y su coraje ante el peligro.

Hoy lo único que tiene que decir, con su sonrisa idiota de niño mimado en la sociedad del bienestar, es que ha matado a muchos de los malos porque sabe jugar a la Playstation.